El impacto en la vida laboral de la enfermedad crónica, la mayor preocupación de los pacientes

Publicado 21/02/2019 14:13:19CET
PIXABAY / QUINNTHEISLANDER - Archivo

   MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La principal preocupación de las personas con enfermedad crónica es el impacto que pueda tener en su ámbito laboral, según se ha reflejado en las consultas registradas por la clínica legal de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) en el año 2018.

   En las mismas, un 64 por ciento de los casos han sido remitidas por particulares, pacientes o familiares de pacientes, mientras que el restante 36 por ciento han sido planteadas por asociaciones de pacientes. Allí, el 30 por ciento solicita información sobre la posibilidad de gestionar con la seguridad social la incapacidad permanente, debido al impacto que tiene la enfermedad para poder continuar en su puesto de trabajo.

   Se trata, normalmente, de sintomatologías que no tienen un pronóstico favorable de evolución sino que, al contrario, se prevé que no van a mejorar en el tiempo. En estas consultas el paciente se ve imposibilitado a seguir trabajando y busca una protección social.

   Al mismo tiempo, otro 20 por ciento de las consultas son realizadas por pacientes que no quieren perder su trabajo actual, pero necesitan que las limitaciones que sufren sean tenidas en cuenta. Así, en estas consultas se busca información sobre la posibilidad de pedir una adaptación del puesto de trabajo o, incluso, cambiar de puesto.

   En cualquier caso, se evidencia una "gran preocupación" por la posibilidad de que la situación derive en un despido por "ineptitud sobrevenida". También entran en este bloque de preguntas aquellas dirigidas por personas que, no sufriendo ninguna patología, deben cuidar de menores o familiares que sí la sufren y, por tanto, se ven obligados a solicitar una reducción de jornada.

   "Se trata de un tema clave, una realidad que debemos visibilizar para que la sociedad sea consciente de la complicada situación que viven cada día los pacientes con alguna enfermedad crónica. Datos como los aportados por la asesoría legal de su organización ayudan a que dejemos de ser invisibles para el sistema. Necesitamos medidas que contemplen también cómo afecta la cronicidad a todos los ámbitos de nuestra vida, no sólo a la salud. Entre ellos, por supuesto, al ámbito laboral", ha dicho la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Carina Escobar.

   Otros datos que se han ido recogiendo a lo largo del año, se refieren a dudas relacionadas con la discapacidad (un 20% de los casos). En este sentido, son pacientes que solicitan información sobre los requisitos y beneficios del reconocimiento de un determinado grado de discapacidad por la Administración.

   Dentro de este capítulo, las consultas que se plantean se refieren a beneficios de tipo económico, social y laboral y también a las ventajas que el reconocimiento de un determinado grado de discapacidad puede dar a la hora de la jubilación anticipada.

   Finalmente, las quejas frente al trato recibido en un hospital o por sentirse discriminado en cuanto al tratamiento recibido por razón del territorio (diferencias entre comunidades autónomas) registran otro 20% del total. En este caso, los pacientes solicitan información sobre dónde y cómo presentar una queja o reclamación formalmente.

   "Debemos ser atendidos en igualdad de condiciones. Es importante que la misma enfermedad sea tratada de igual manera, independientemente de la comunidades autónomas o del hospital donde te encuentres y para ello necesitamos que el Estado y los gobiernos regionales tengan un papel más proactivo, ya no solo para garantizar el acceso a tratamientos en igualdad, sino también el acceso a una completa historia clínica del paciente que ayude a que otros profesionales puedan tratarlo sin riesgo alguno", ha dicho la presidenta de la POP.

   Finalmente, el 10 por ciento restante corresponde a consultas por otros temas, como la petición e información sobre seguros de salud, los procesos necesarios para constituir una asociación o la distribución de la pensión de viudedad cuando la persona fallecida tuvo más de un matrimonio.