Archivo - Cerebro, epilepsia, ictus - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / STOCKDEVIL - Archivo
MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los accidentes cerebrovasculares son cada vez más frecuentes entre los adultos jóvenes, según un estudio de la Universidad de Cincinnati (Estados Unidos) publicado en 'Neurology', la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.
Los investigadores descubrieron que los accidentes cerebrovasculares en adultos de entre 20 y 54 años casi se duplicaron en casi tres décadas, incluso a pesar de que la supervivencia a corto plazo tras un accidente cerebrovascular mejoró.
"Si bien tradicionalmente se ha considerado que el accidente cerebrovascular es una enfermedad propia de adultos mayores, nuestros hallazgos demuestran que es cada vez más frecuente en adultos jóvenes", puntualiza la doctora Emily R. Fisher, autora del estudio y profesora de la Universidad de Cincinnati.
"Al mismo tiempo, cada vez más personas sobreviven a estos accidentes cerebrovasculares, lo que significa que un mayor número de adultos jóvenes podrían estar viviendo con las secuelas a largo plazo de una enfermedad cerebrovascular", añade.
EL ICTUS ISQUÉMICO CONCENTRA EL AUMENTO
El estudio analizó los accidentes cerebrovasculares en la región metropolitana de Cincinnati y el norte de Kentucky desde 1993 hasta 2020. Los investigadores identificaron 2.076 primeros accidentes cerebrovasculares en adultos de entre 20 y 54 años.
Los investigadores descubrieron que la tasa de accidentes cerebrovasculares entre los adultos jóvenes aumentó de 33,9 casos por cada 100.000 personas-año en 1993-1994 a 62,2 casos por cada 100.000 personas-año en 2020.
MÁS HIPERTENSIÓN, DIABETES Y CONSUMO DE SUSTANCIAS ENTRE LOS PACIENTES JÓVENES
El aumento pareció deberse al ictus isquémico, que se produce cuando se bloquea el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. La tasa de ictus isquémico aumentó de 23,8 casos por cada 100.000 personas-año en 1993-1994 a 47,3 casos por cada 100.000 personas-año en 2020. Los investigadores no encontraron aumentos similares para otros tipos de ictus, como la hemorragia intracerebral (un ictus con sangrado dentro del cerebro) o la hemorragia subaracnoidea (un ictus con sangrado alrededor del cerebro).
Los investigadores descubrieron que algunos problemas de salud se volvieron más comunes con el tiempo entre las personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular. Se observó un aumento en la hipertensión, la diabetes, la fibrilación auricular y el consumo de sustancias entre los adultos jóvenes que habían sufrido un accidente cerebrovascular. El consumo de sustancias entre los adultos jóvenes con accidente cerebrovascular aumentó del 4,6% en 1993-1994 al 40,2% en 2020, y gran parte de este aumento se debió al consumo de marihuana.
Los investigadores también analizaron las tasas de mortalidad a los 30 días tras un accidente cerebrovascular. Tras ajustar los datos por edad, raza y sexo, observaron un ligero descenso con el tiempo, del 11,7% en 1993-1994 al 9,4% en 2020. Las mejoras se observaron principalmente en personas con hemorragia intracerebral y hemorragia subaracnoidea.
"Nuestros hallazgos resaltan la importancia de identificar y controlar los factores de riesgo de accidente cerebrovascular en la edad adulta temprana. Se necesita investigación adicional para comprender mejor qué está impulsando estas tendencias y cómo se pueden revertir", comenta Fisher.
Una limitación del estudio fue que los investigadores no contaban con información comparable de personas sin antecedentes de ictus, por lo que no pudieron determinar si las tendencias observadas en los factores de riesgo explican el aumento de las tasas de ictus.