Publicado 28/09/2021 13:33CET

El Hospital Ruber Internacional resalta las ventajas del Robot Da Vinci Xi frente a la cirugía laparoscópica

Robot Da Vinci Xi
Robot Da Vinci Xi - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Ruber Internacional ha incorporado desde este último año el robot Da Vinci Xi a su Unidad de Cirugía General y Aparato Digestivo, realizando numerosas operaciones, incluyendo cirugías del estómago y del colon-recto, tanto benignas como malignas, por lo que destacan sus ventajas frente a la cirugía laparoscópica.

Entre estos beneficios, resaltan la visualización en 3D, la posibilidad de acceder a regiones anatómicas de difícil acceso y un menor dolor postoperatorio. De hecho, tal y como aclaran desde el hospital, la robótica es la evolución de la cirugía laparoscópica.

La cirugía general y de aparato digestivo se ocupa de todos los órganos digestivos, del esófago, del estómago, del colon y las cirugías de la pared abdominal, como hernias. De acuerdo con el doctor Manuel Argüello de Andrés, responsable de la Unidad Robótica Da Vinci de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Ruber Internacional, es una cirugía mínimamente invasiva, pero digital. "El cirujano no interviene directamente sobre el paciente, sino que, a través de un sistema digital, el cirujano manipula dentro del abdomen un instrumental quirúrgico específico", explica el especialista.

El robot Da Vinci Xi cuenta con una serie de ventajas únicas frente a la cirugía laparoscópica. Para empezar, ofrece una visión superior. El cirujano visualiza dentro del abdomen del enfermo una perspectiva en tres dimensiones, a diferencia de la laparoscópica. Según asevera el doctor Argüello de Andrés, "nos da incluso mejor visión que la cirugía abierta gracias a un zoom que permite llegar hasta uno o dos centímetros de donde quieres operar".

Asimismo, la cirugía robótica hace uso de una serie de instrumentos que, al moverse a través de un sistema digital, eliminan todo posible temblor que se pueda tener al operar. "Anula los pequeños movimientos del temblor, con lo cual, la precisión de la cirugía es mucho mayor", indica el cirujano. Estos mismos instrumentos otorgan una movilidad de 360 grados, de forma que es posible acceder a rincones anatómicos que la laparoscopia puede dificultosamente.

Por otro lado, el robot permite fijar los trócares (los tubos a través de los cuales se introducen los instrumentos para operar dentro del abdomen) a los propios músculos del abdomen. "Al moverse mucho menos los tubos, hay mucho menos dolor postoperatorio. Esto no era posible con la laparoscopia", destaca el especialista.

La cirugía robótica no solo hace más fácil la vida del cirujano, sino también la del propio paciente. Así, el robot quirúrgico Da Vinci Xi ofrece una menor estancia postoperatoria gracias a una recuperación más rápida. A su vez, posibilita una mayor capacidad de quitar los ganglios afectados por el cáncer.

"Al llegar a sitios donde la laparoscopia no llega, eres capaz no solamente de quitar el cáncer, sino que todos los tejidos de alrededor se pueden limpiar de una forma más sencilla", explica Argüello. Gracias a esto, prosigue, aumenta la "generosidad" de la resección del cáncer, con lo que mejorarían los resultados de la cirugía del cáncer a largo plazo.

Tal y como afirma este especialista, aunque el robot Da Vinci lleva en funcionamiento desde hace 15 años, no ha sido hasta los últimos tres o cuatro años cuando se ha incorporado a las unidades de cirugía general y aparato digestivo. Todo gracias al desarrollo del Da Vinci Xi, un modelo de última generación que, a diferencia de los anteriores, cuenta con cuatro brazos robóticos en lugar de tres. "La movilidad que permite esto y los instrumentos que se han desarrollado nos permite hacer las cirugías digestivas que con los modelos anteriores no se podía", indica el cirujano.

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