Archivo - Imagen de recurso de cosméticos. - EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
El responsable de la iniciativa Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada, ha denunciado que la Unión Europea carece de una regulación específica para proteger a niñas preadolescentes y adolescentes ante el creciente uso de cosméticos destinados a mujeres adultas.
"De hecho, la Unión Europea ha decidido recientemente no solo no mejorar la normativa general de cosméticos, sino incluso debilitarla. Se ha negado, entre otras cosas, a restringir adecuadamente en estos productos, de forma general, la presencia de cualquier sustancia que sea disruptora endocrina y no solo de unas cuantas muy concretas como hasta ahora sucede. Todo ello, a pesar de que los disruptores endocrinos son, precisamente, una de las principales preocupaciones sanitarias en este tema, especialmente en el caso de las niñas", ha lamentado De Prada.
En este contexto, Hogar sin tóxicos ha recordado que un estudio científico1 recientemente publicado en la revista 'The Journal of Pediatric Pharmacology and Therapeutics', disponible en PubMed, advierte que el marketing en las redes sociales está favoreciendo el incremento del uso de cosméticos por parte de niñas preadolescentes y adolescentes.
El estudio especifica que esto puede exponerlas a sustancias tóxicas como disruptores endocrinos, alérgenos y posibles carcinógenos que podrían estar presentes en algunos de esos productos.
Los autores alertan sobre las posibles consecuencias de la exposición temprana y prolongada de las menores a sustancias de este tipo, ya que su organismo es especialmente vulnerable en esas etapas críticas del desarrollo, y piden que se incremente la concienciación sobre este problema y que se establezca una regulación más estricta.
Tal y como apuntan los autores del estudio, las niñas y las adolescentes tienen una piel más delgada y permeable, "lo que permite una mayor absorción de sustancias nocivas", como los disruptores endocrinos, que pueden alterar su equilibrio hormonal, modificando su desarrollo y su salud reproductiva futura.
Por otro lado, algunas fragancias y conservantes pueden generar reacciones alérgicas o irritantes y derivar en dermatitis de contacto y exacerbación del acné. También se señala que la exposición acumulada a lo largo de años a algunos compuestos químicos podría aumentar el riesgo de daños celulares o cáncer.
DAÑO PSICOLÓGICO PARA LAS MENORES
El estudio también alude expresa y repetidamente al daño psicológico que puede acarrear para las adolescentes esta nueva obsesión por la belleza y los cosméticos.
Así advierte de que, con frecuencia, se puede estar explotando precisamente la inseguridad de las adolescentes respecto a su imagen para promover el uso de cosméticos que, supuestamente, corregirían "defectos". Como afirma Carlos de Prada, "a la contaminación mental que supone para muchas niñas y adolescentes estar enganchadas a las redes sociales, viene a sumarse la contaminación química innecesaria a la que pueden exponerse por ello".
Por otro lado, en el estudio se citan otras investigaciones que también advierten sobre el papel que pueden tener las redes sociales en la posible exposición de las niñas a sustancias perjudiciales a través de la promoción de cosméticos no adecuados para ellas.
Según se denuncia, es frecuente encontrar en 'Tiktok' vídeos protagonizados por niñas 'influencers' recomendando rutinas de cuidado facial no aptas para esas edades. Muchas menores, incluso con menos de 10 años, pueden acabar usando varios productos cosméticos a diario.
Los investigadores avisan de que "el uso generalizado de productos originalmente diseñados para la piel adulta puede introducir riesgos como alteraciones hormonales, reacciones alérgicas y exposición prolongada a sustancias químicas nocivas como parabenos, ftalatos, sulfatos y formaldehído".
En esta línea, Hogar sin tóxicos denunica que se ha acuñado incluso el concepto de 'cosmeticorexia' para definir la obsesión de muchas niñas por la cosmética. "Una obsesión que, para algunas empresas, se está convirtiendo en un floreciente negocio", añade.
"El que las personas comiencen a usar cosméticos y maquillaje a edades más tempranas aumenta la duración del uso y la exposición acumulada a estas sustancias químicas nocivas, lo que puede incrementar el riesgo de problemas de salud a largo plazo", advierten los científicos.
"LA UE BUSCA DEBILITAR LA REGULACIÓN DE COSMÉTICOS"
Hogar sin tóxicos señala que, a pesar de las advertencias científicas, está previsto que en octubre se apruebe definitivamente el texto del paquete ómnibus que, a su juicio. ha debilitado algunos aspectos de la regulación de cosméticos europea.
"Algo que no solo puede ser negativo en el caso de los más jóvenes, sino también, de modo más amplio, para otros sectores de población. Gracias a la iniciativa de algunos eurodiputados se estuvo cerca de que se introdujese una prohibición general de la presencia de sustancias tan preocupantes como las alteradoras hormonales y PFAS18 en los cosméticos. Pero lamentablemente, la iniciativa fracasó", subraya la iniciativa.
Para Hogar sin tóxicos, otro aspecto negativo del texto del paquete ómnibus acordado es que, una vez se decide prohibir una sustancia por sus riesgos para la salud, se van a ampliar los periodos de gracia, de modo que dicha sustancia podrá seguir estando presente durante más tiempo en los cosméticos.También se han introducido requerimientos que podrían dificultar la sustitución de sustancias cancerígenas, mutagénicas o tóxicas para la reproducción por alternativas más seguras.
Los científicos instan a que, además de mejorar la legislación y el control de lo que se publica en las redes sociales, se pongan en marcha programas educativos dirigidos a padres, médicos y adolescentes para reducir el uso de cosméticos en edades tempranas y, en el caso de que se use alguno, que sean productos realmente más seguro.
"Actualizar la normativa, garantizar un etiquetado adecuado de los riesgos y exigir estudios de seguridad pediátrica contribuiría a prevenir que los jóvenes consumidores se expongan sin saberlo a sustancias tóxicas presentes en productos de belleza y cuidado personal. Proteger la salud de los adolescentes no es opcional, sino un deber ético. La verdadera belleza no reside en el empaque ni en el 'marketing', sino en asegurar que lo que ofrecemos a las jóvenes no las perjudique", concluyen los científicos.