Archivo - Imagen de archivo de un terremoto en Iskenderun, Turquía (España). - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
MADRID 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina de (SEMES) ha aconsejado agacharse, cubrirse y sujetarse para reducir el riesgo de lesiones en caso de un terremoto.
A raíz de los terremotos producidos recientemente en Venezuela, SEMES recuerda la importancia de conocer y practicar unas pautas sencillas de autoprotección.
Así, señala que los terremotos no pueden evitarse y, en la práctica, no es posible saber con certeza cuándo ocurrirán, pero sí se puede reducir el riesgo de lesiones mediante preparación previa, calma y actuaciones correctas durante los primeros segundos.
En este contexto, apunta que la recomendación internacional más extendida durante el temblor es agacharse, cubrirse y sujetarse. Esta pauta busca evitar caídas y proteger cabeza, cuello y tronco frente a objetos que puedan caer, desplazarse o romperse.
El Grupo de Trabajo de Incidentes de Múltiples Víctimas (IMC) y Desastres de la SEMES aconseja preparar la vivienda antes de un terremoto. De este modo, se deben asegurar muebles y objetos como estanterías, armarios, lámparas, televisores, cuadros, espejos y objetos pesados, que debería evitarse colocar en zonas altas.
También señala que es conveniente identificar zonas seguras en cada estancia: bajo una mesa resistente, junto a una pared interior y lejos de ventanas, cristales, chimeneas y muebles altos.
Asimismo, afirma que es necesario preparar una mochila o kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, pilas, botiquín, medicación habitual, copia de documentación esencial, cargador externo, silbato y calzado resistente.
DURANTE EL TERREMOTO: NO CORRER
Si se encuentra dentro de un edificio, la SEMES recomienda quedarse mientras dure el temblor, sin correr hacia la salida ni utilizar ascensores. Para estar protegido, sostiene que hay que agacharse, cubrirse bajo una mesa sólida si se tiene una cerca y sujetarse a ella. Si no hay mesa, es mejor colocarse junto a una pared interior, lejos de ventanas y objetos que puedan caer, y protéjase cabeza y cuello con los brazos.
Si una persona está en la cama, la SEMES recomienda quedarse en ella y cubrirse la cabeza y el cuello con una almohada, salvo que exista un peligro inmediato encima.
En el caso de que el terremoto sorprenda en el exterior, la sociedad defiende permanecer fuera, alejarse de fachadas, muros, cornisas, postes, cables eléctricos, árboles, farolas y cristales. Lo mejor, apunta, es buscar un espacio abierto, agacharse y protegerse hasta que pase el temblor.
Si se va en coche durante el seísmo, la sociedad científica recomienda pararse en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles, cables, edificios o árboles; activar las luces de emergencia y permanecer dentro del vehículo hasta que deje de temblar.
COMPROBACIONES Y CONSEJOS TRAS EL TERREMOTO
Cuando termine el temblor, se debe mantener la calma y esperar unos segundos antes de moverse. Si es posible, es mejor ponerse calzado resistente para evitar cortes por cristales o escombros.
Es necesario comprobar si hay personas heridas y ayudar solo si se puede hacerlo sin ponerse en riesgo. Hay que asegurarse de que todas las personas del grupo se encuentran bien, especialmente quienes puedan necesitar ayuda adicional para desplazarse, comunicarse o acceder a la información; se debe procurar que permanezcan acompañadas y reciban instrucciones claras.
Además, es fundamental revisar visualmente si hay daños estructurales, olor a gas, cables caídos, fugas de agua o incendios. Si puede hacerse sin riesgo, se debe desconectar los suministros. Si se sospecha que puede haber una fuga de gas, no se deben encender velas, mecheros, interruptores ni aparatos eléctricos.
Si queda atrapado entre los escombros, los expertos recomiendan cubrirse la boca y la nariz con una tela, evitar gritar para no inhalar polvo, conservar energía y hacer señales mediante golpes en tuberías, paredes o estructuras firmes; o bien usar un silbato si dispone de él.
En cuanto a los voluntarios que ayuden tras una catástrofe, la SEMES pide que actúen siempre integrados en el dispositivo oficial y bajo un responsable. No es recomendable que entren en estructuras dañadas ni zonas con riesgo de derrumbe, gas, electricidad o incendio. Además, siempre hay que usar la protección adecuada, no realizar tareas para las que no se esté formado y mantener libres las vías de evacuación ante posibles réplicas.
"Como conclusión, un terremoto exige una reacción rápida, pero no precipitada. Preparar la vivienda, practicar simulacros y recordar tres gestos, como agacharse, cubrirse y sujetarse, puede reducir lesiones y facilitar una respuesta más segura hasta la llegada de los servicios de emergencia", finaliza la sociedad.