La gravedad del ictus se ve condicionada por el momento del día en que sucede, según un estudio

Archivo - Imagen de recurso ictus.
Archivo - Imagen de recurso ictus. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / STOCKDEVIL - Archivo
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Publicado: martes, 20 enero 2026 13:57

MADRID 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

El momento del día en que se produce el ictus condiciona su gravedad y la recuperación del paciente, según un estudio liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), que revela hallazgos sobre la regulación que ejerce el reloj biológico interno en los neutrófilos, células inmunes que pueden agravar la lesión isquémica infiltrándose en el cerebro.

El ictus isquémico es una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo. A pesar de los avances en el tratamiento agudo, la evolución de los pacientes sigue siendo muy variable, lo que indica la existencia de mecanismos biológicos aún poco comprendidos. Este trabajo, publicado en 'Circulation Research', identifica la regulación circadiana de la respuesta inmune como uno de ellos.

La investigadora principal del proyecto y directora del Laboratorio de Fisiopatología Neurovascular del CNIC, María Ángeles Moro, ha explicado que estos cambios influyen de forma directa en la circulación colateral, la perfusión cerebral y la extensión del daño tras la interrupción del flujo sanguíneo, a través de procesos de inmunotrombosis.

"Nuestros resultados muestran que el ictus no es un evento biológicamente homogéneo: el estado del sistema inmune en el momento en que ocurre puede determinar diferencias importantes en la gravedad y la recuperación", ha destacado.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo investigador ha trabajado con modelos experimentales de ratón y datos clínicos de más de 500 pacientes. Así, ha encontrado que, en determinadas fases del día, los neutrófilos adoptan un perfil más proinflamatorio y liberan con mayor intensidad trampas extracelulares de neutrófilos (NETs), unas estructuras que pueden obstruir la microcirculación cerebral, causar inmunotrombosis y agravar la lesión.

De este modo, cuando los neutrófilos liberan más NETs, la circulación en los pequeños vasos se ve comprometida y el daño cerebral es mayor, según ha detallado la investigadora del CNIC Sandra Vázquez-Reyes, actualmente en el Hospital General de Massachusetts, afiliado a la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos).

Por el contrario, en otras fases del ciclo circadiano, los neutrófilos muestran un comportamiento menos dañino, lo que permite una mejor perfusión y limita la progresión del ictus. "Esto ayuda a entender por qué pacientes con características clínicas similares pueden evolucionar de forma muy distinta", ha resaltado la investigadora de la Universidad Complutense de Madrid Alicia García-Culebras.

El estudio introduce el concepto de inflamación vascular regulada por el reloj circadiano y confirma que estos mecanismos también están presentes en pacientes con ictus. "Los marcadores inflamatorios y de actividad de neutrófilos en sangre siguen ritmos diarios y se asocian tanto con la gravedad del ictus como con la calidad de la circulación colateral", han señalado el investigador del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital 12 de Octubre (i+12) y de la Facultad de Medicina de la UCM Ignacio Lizasoain, y la neuróloga de la Unidad de Ictus del Servicio de Neurología del mismo hospital Patricia Calleja.

Los autores han concluido que tener en cuenta el momento del día y la regulación circadiana del sistema inmune podría mejorar la eficacia de futuras terapias, abriendo la puerta a estrategias de cronoterapia más precisas. Además, la utilización de biomarcadores sanguíneos específicos relacionados con la inmunotrombosis podría permitir una medicina personalizada basada tanto en las características del paciente como en el momento biológico en que se produce el ictus.

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