Archivo - CAR T-Cell Inmunoterapia - LUISMMOLINA/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación liderada por investigadores del Instituto Oncológico Brigham del Hospital General de Massachusetts, el Instituto Broad del MIT y Harvard, y el Instituto Oncológico Dana-Farber, todos en Estados Unidos, ha demostrado que la composición genética heredada de los pacientes puede influir en si se benefician de la terapia con células CAR-T o experimentan toxicidad por el tratamiento. Los resultados se publican en 'Science Immunology'.
"Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para comprender cómo se comportan las células CAR-T en los pacientes, ya que cada producto de células CAR-T es único para la persona de la que se obtiene, a diferencia de todas las formas de terapia anteriores, que son idénticas para todos los pacientes", señala eel autor principal, Mark B. Leick, oncólogo del Instituto Oncológico Brigham del Hospital General de Massachusetts.
La terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T), que reprograma las células inmunitarias de un individuo para que busquen y destruyan ciertas células cancerosas, ha revolucionado el tratamiento de cánceres de la sangre como el linfoma. Sin embargo, en algunos pacientes, el tratamiento puede causar efectos secundarios graves.
Para el estudio, Leick y sus colaboradores secuenciaron los genomas completos de más de 200 pacientes con linfoma agresivo provenientes de dos ensayos clínicos importantes de terapia con células CAR-T.
En uno de los ensayos, los pacientes con células T que presentaban variantes que silenciaban el gen STXBP2 tendían a experimentar toxicidad relacionada con la terapia con células CAR-T. Asimismo, las células T de donantes modificadas genéticamente para carecer de STXBP2 o para expresar estas variantes silenciadoras de STXBP2 desencadenaron inflamación.
En ambos ensayos clínicos, las variantes del gen ADAMTSL3 se correlacionaron con la protección contra la toxicidad relacionada con el tratamiento, y las variantes del gen PTPN22 se asociaron fuertemente con una mayor expansión de las células T CAR, lo que se correlaciona con una terapia eficaz.
Los resultados sugieren que las variantes en estos diferentes genes pueden influir en la seguridad y la actividad terapéutica de las terapias con células CAR-T y otras terapias con células inmunitarias.
"Esto puede tener implicaciones para la identificación del donante adecuado para las células CAR-T, donde un solo donante puede proporcionar células T para cientos de pacientes, y para el diseño de células CAR-T mejoradas, basándose en una comprensión más profunda de cómo la variación genética humana influye en el comportamiento de las células CAR-T", concluye la coautora principal Marcela Maus, del Instituto Oncológico Brigham de Mass General y directora del Programa de Inmunoterapia Celular.