Archivo - Un médico que explica anatomía lumbar al paciente con dolor de espalda. - ISTOCK - Archivo
MADRID 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Columna Vertebral (GEER) ha destacado la importancia de actuar tras una fractura vertebral causada por la osteoporosis y tratar no solo la lesión, sino la enfermedad, para prevenir nuevas roturas de huesos por fragilidad.
Así lo ha señalado en el Día Mundial de la Osteoporosis, una enfermedad que, como ha advertido, puede avanzar durante años de forma silenciosa, debilitando progresivamente el tejido óseo y aumentando el riesgo de fractura sin que el paciente perciba ningún síntoma.
El especialista en cirugía de columna y miembro de la GEER Juan Francisco Blanco Blanco ha detallado que las fracturas vertebrales osteoporóticas pueden producirse ante traumatismos mínimos o esfuerzos de escasa intensidad, lo que supone un obstáculo para su detección.
"Esa ausencia de un desencadenante evidente puede hacer que algunas pasen inicialmente inadvertidas o que, aun siendo detectadas, no se relacionen de inmediato con una posible fragilidad ósea", ha explicado.
Desde la GEER han hecho hincapié en el riesgo de sufrir nuevas fracturas una vez que se ha producido la primera. Por ello, los especialistas han destacado que el tratamiento de la osteoporosis y el seguimiento del paciente son fundamentales.
PREVENCIÓN SECUNDARIA
Esta actuación destinada a evitar nuevas fracturas se conoce como prevención secundaria y constituye uno de los ejes del consenso nacional sobre el manejo de la fractura vertebral osteoporótica publicado por 64 especialistas de siete sociedades científicas españolas el pasado febrero en 'Archives of Osteoporosis'.
El documento, que alcanzó consenso en 44 de las 45 recomendaciones sometidas a valoración, establece un marco multidisciplinar para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estas fracturas y recomienda, además de programas de prevención secundaria y el diagnóstico y tratamiento precoz, la movilización temprana, la rehabilitación individualizada y el seguimiento integral del paciente.
A este respecto, la GEER ha apuntado que la continuidad asistencial es uno de los principales retos de la prevención secundaria y ha puesto como ejemplo de modelo a seguir el trabajo de las Unidades de Coordinación de Fracturas, que identifican, evalúan, tratan y hacen un seguimiento de los pacientes para reducir el riesgo de nuevas fracturas.
TRATAMIENTO Y RECUPERACIÓN FUNCIONAL
En cuanto al tratamiento de las fracturas vertebrales osteoporóticas, los expertos han señalado que debe adaptarse a las características de la rotura, de sus repercusiones y de la situación de cada paciente, valorando las opciones terapéuticas de forma individualizada.
En este punto, han destacado que la valoración por un especialista en columna adquiere especial importancia cuando el dolor no cede con el tratamiento inicial, aparece o progresa una deformidad vertebral, existe inestabilidad o se detectan signos de afectación neurológica.
Asimismo, han señalado que el ejercicio físico también forma parte de la recuperación, como respalda la evidencia científica. En concreto, la GEER se ha referido a una revisión sistemática y metaanálisis de 19 estudios sobre ejercicio físico en personas con fracturas vertebrales osteoporóticas, publicada el pasado mayo en 'Osteoporosis International'.
Los resultados mostraron mejoras significativas en la capacidad funcional y aeróbica, el equilibrio, la fuerza de la musculatura del tronco, el dolor y la calidad de vida. El riesgo de acontecimientos adversos fue bajo y no resultó significativamente superior al registrado con los cuidados habituales o las actividades de la vida diaria.