Publicado 15/01/2021 12:17CET

La fundación La Caixa ha ayudado a más de 56.000 personas en procesos de final de vida o duelo en 2020

Acompañamiento emocional al final de la vida
Acompañamiento emocional al final de la vida - FUNDACIÓN LA CAIXA - Archivo

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

A lo largo de 2020, los equipos de atención psicosocial del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación la Caixa han atendido a un total de 56.730 personas; en concreto, 24.894 pacientes, 1.161 de los cuales afectados por la COVID-19, y 31.836 familiares, 1.874 de los cuales vinculados a pacientes.

El 2020 ha sido hasta ahora, desde el inicio del programa en 2009, el más intenso que han vivido los profesionales de los 44 equipos de atención, que a día de hoy actúan en 132 hospitales de toda España y 133 unidades de apoyo domiciliario.

Los equipos de atención psicosocial están formados por 230 psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, médicos, agentes pastorales, y más de 1.000 personas voluntarias. La atención al final de la vida y al duelo en circunstancias extremas como las que se han producido a raíz de la pandemia, ha sido también objeto de trabajo de los profesionales del programa, que han tenido que aumentar sus esfuerzos para mantener su labor asistencial en unas condiciones tan complicadas como las que se han generado en el ámbito hospitalario.

En estas circunstancias, estos equipos han visto incrementada su labor, acompañando no solo a personas que se encontraban en situación de final de vida, sino también a las personas afectadas gravemente por el virus de la COVID, sus familiares y los profesionales que las atendían.

Por su parte, la directora del Institut Borja de Bioètica y colaboradora del programa, Montserrat Esquerda, ha afirmado que, tras la pandemia, la sociedad está más preparada para hablar de la muerte. "La pandemia ha traído muchísimas muertes, muertes sin preparar y muertes no esperadas; ahora podemos decir que estamos más preparados que antes de la pandemia para hablar de la muerte y del trabajo que se hace en las unidades de cuidados paliativos", ha explicado.

Por otro lado, la psicóloga del equipo de atención psicosocial de Tarragona, Verónica Linares, también ha aportado su visión tras lo vivido durante la crisis. "Una de las cosas que hemos detectado es la necesidad de ofrecer una atención integral del enfermo; se atiende el cuerpo y la salud, y es un reto pasar a un paradigma más psicosocial", ha afirmado, añadiendo que la COVID-19 ha puesto de relieve la importancia de este tipo de atención y que el psicólogo tenga más presencia en el sistema sanitario y pueda realizar este acompañamiento psicológico, espiritual y relacional. "Hasta ahora se ha estado trabajando con el dualismo entre cuerpo y alma, pero ya estamos viviendo un momento en el que podemos integrar ambas partes y tratarlas como un todo", ha apuntado.

En este sentido, la labor de estos equipos también ha tenido más visibilidad y valoración en el ámbito sociosanitario, generando algunas transformaciones en las formas de acompañamiento como, por ejemplo, el uso de formatos 'online' para atender en la distancia; el impulso de nuevas iniciativas para cubrir emergencias y nuevas realidades, y también en el modelo de colaboración con los profesionales sanitarios, potenciando su integración total en los equipos.

Así, el Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas, enmarcado en la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud (SNS), proporciona a personas en situación de final de vida y sus familiares una atención cálida y personalizada que complementa la labor que las unidades de cuidados paliativos realizan en hospitales y domicilios. Su finalidad es alcanzar una atención integral basada en atender las necesidades emocionales, sociales y espirituales de la persona su entorno, y apoyar a los profesionales que la acompañan.

La evaluación científica del programa concluye que la atención psicosocial ofrecida responde a las necesidades y mejora en el 90 por ciento los síntomas provocados por la enfermedad y que perjudican el estado anímico y psicológico de los enfermos atendidos. El estudio establece que el 92 por ciento de las personas enfermas califican de excelente o muy buena la atención recibida, y cerca del 90 por ciento aseguran que han podido resolver temas difíciles (la mayor parte de ellos, de comunicación y de relación con la familia y el entorno) con a este apoyo.

El Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación "la Caixa" nació en 2009 como un programa pionero en la atención emocional y espiritual en los cuidados paliativos, procesos de final de vida y duelo, y desde entonces ha atendido a 204.665 pacientes y 276.748 familiares.