La Fundación 'La Caixa' ha atendido a más de 150.000 personas en el final de su vida en los últimos 10 años

Cuidados Paliativos
CEDIDA POR ANA MARÍA PÉREZ - Archivo
Publicado 17/01/2019 13:48:16CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de 'La Caixa' ha atendido a 153.953 personas en el final de su vida y a 210.936 familiares durante sus diez años de trayectoria. Solo en 2018, la iniciativa ha llegado a 25.507 pacientes y 30.933 familiares.

Este proyecto, enmarcado en la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud, se implementa a través de una red de equipos de atención psicosocial (EAPS) distribuidos por todo el territorio nacional, y proporciona a familiares y enfermos una "atención cálidad y personalizada", que complementa la labor que realizan las unidades de cuidados paliativos en hospitales y domicilios.

Su finalidad es alcanzar una atención integral basada en el apoyo emocional, social y espiritual, y también en el momento del duelo y el acompañamiento, que se realiza a través de 1.000 voluntarios de toda España. En la actualidad, el proyecto llega a 128 hospitales y 133 unidades de apoyo domiciliario, a través de 42 EAPS formados por más de 200 profesionales, entre los que se encuentran psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros o médicos.

El programa atiende a pacientes con enfermedades avanzadas, esto es, tal y como ha explicado el director corporativo del Área Social - Fundación Bancaria 'La Caixa', Marc Simón, una patología progresiva e incurable con la presencia de numerosos problemas o síntomas, y que además tenga un gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico. La mortalidad de estas enferemedaes del 75 por ciento, la mitad de ellas por cáncer, y su prevalencia es del 1,5 por ciento. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España mueren anualmente más de 410.600. De ellas, la mitad requiere cuidados paliativos, y la mitad de ellas también atención psicosocial.

De esta forma, el proyecto de la Fundación Bancaria 'La Caixa' incluye apoyo social, atención psicológica y también físico, como en la comunicación de situaciones difíciles y de gestión del estrés. Igualmente, se integran los aspectos espirituales, que permiten afrontar serenamente el proceso final "desde un respeto máximo a las creencias y convicciones de cada persona".

60 MILLONES DE EUROS DESDE 2009

Entre todas estas acciones, 'La Caixa' destinó en 2018 un total de 8 millones de euros. Desde 2009, se han invertido más de 60 millones para atender a familiares y pacientes, que presentan una edad media de 71,5 años. Hasta el 66,85 por ciento de los pacientes atendidos son oncológicos, y el 91,1 por ciento tiene ingresos iguales o inferiores a la renta media en España. Además, el 33,84 por ciento tiene un soporte familiar insuficiente.

En este sentido, el programa también incluye el proyecto 'Final de Vida y Soledad', que tiene como fin aliviar la experiencia de sufrimiento provocada por la soledad en personas que se encuentran en situación de enfermedad avanzada mediante el acompañamiento. "Evitar el sufrimiento evitable y acompañar el inevitable", reza su lema. Desde su inicio, han acompañado a 9.166 personas, y en 2018 un total de 4.752.

Tras estos diez años de actividad, los máximos responsables de la iniciativa se han fijado como retos que este modelo se universalice en toda España y con la mayor implicación del sistema público. "El objetivo final es desarrollar un modelo contrastado de atención psicosocial y espiritual con una evaluación permanente", ha explicado Simón.

En la tarde de este miércoles, la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, asistirá a un acto presidido por el director general de la Fundación Bancaria 'La Caixa', Jaume Giró, en el que se conmemorarán los diez años del programa. Se reconocerán a profesionales, expertos, familiares y voluntarios. Además, se compartirán experiencias, aprendizajes y herramientas para afrontar el tramo final de la vida y la etapa de duelo.