Publicado 04/01/2021 07:49CET

La fragilidad, factor de mayor mortalidad para las mujeres en esperan de un trasplante de hígado

Mujer enferma.
Mujer enferma. - DAS SEGUROS - Archivo

   MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Las mujeres que esperan un trasplante de hígado en Estados Unidos tienen aproximadamente un tercio más de probabilidades que los hombres de enfermarse demasiado para someterse a una cirugía o morir antes de recibir un hígado. Ahora, un estudio dirigido por Universidad de California San Francisco (UCSF) y la Universidad de Columbia destaca el papel que juega la fragilidad en esta brecha de género.

   El estudio siguió a 1.405 pacientes con cirrosis, de los cuales el 41 por ciento eran mujeres, en espera de un trasplante de hígado en nueve centros de trasplantes en Estados Unidos. Los hombres, cuyas edades oscilaban entre los 49 y los 63 años, eran más propensos a tener hepatitis C crónica y enfermedad hepática alcohólica (27 por ciento frente a 22 y 33 por ciento frente a 19 por ciento).

   Las mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 50 y los 63 años, tenían más probabilidades de tener enfermedad del hígado graso no alcohólico y enfermedad hepática colestásica autoinmune (23 por ciento frente a 16 por ciento y 23 por ciento frente a 9 por ciento).

   Los investigadores, dirigidos por la primera autora Jennifer Lai, hepatóloga general y de trasplantes del Departamento de Medicina de la UCSF, encontraron que ambos sexos tenían niveles similares de gravedad de la enfermedad hepática, pero menos mujeres tenían presión arterial alta y enfermedad de las arterias coronarias. A pesar de esto, eran significativamente más frágiles según las pruebas realizadas con el índice de fragilidad hepática (LFI), que mostraba un agarre ajustado por género más débil, un peor equilibrio y que eran más lentos para levantarse de una posición sentada.

   "Esta es la primera vez que se identifica y cuantifica la fragilidad como un factor de riesgo entre las mujeres con cirrosis que están esperando un trasplante de hígado --señala Lai--. La importancia de este hallazgo es que esta brecha de género puede potencialmente mitigarse mediante intervenciones tempranas tan básicas como proporcionar una ingesta adecuada de calorías y proteínas y realizar ejercicio regular. Los médicos pueden asesorar a las mujeres sobre intervenciones de dieta y ejercicio que fortalecen".

   Estos pasos, añaden, pueden ser útiles para las mujeres que se someten a trasplantes de otros órganos, ya que la fragilidad también puede influir en ellos, apuntan los autores.

   Si bien no se exploraron las causas de la fragilidad, Lai explica que generalmente se atribuye a la inactividad física, la insuficiencia hepática crónica y la mala alimentación.

   En el transcurso del estudio, las mujeres tenían un riesgo 36 por ciento más alto de mortalidad en la lista de espera, que se definió como muerte o exclusión de la lista por estar demasiado enfermas para el trasplante.

   Después de ajustar las puntuaciones de LFI y otras variables, los investigadores concluyeron que la fragilidad representaba el 13 por ciento de la brecha de género en la mortalidad en lista de espera. Si bien el estudio no aborda los otros factores que compensan la disparidad de género, los autores señalan diferencias en la función renal y el mayor porcentaje de donantes masculinos, que pueden ser malos compatibles con las mujeres dada su menor estatura.

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