Publicado 15/06/2020 11:28:29 +02:00CET

Fisioterapeutas resaltan que su labor en UCI acorta el tiempo de estancia de los pacientes con COVID-19

Un fisioterapeuta atiende a un cliente en su clínica, reabierta al público tras permanecer inactiva desde la declaración del estado de alarma. En Vitoria-Gasteiz, Álava, País Vasco (España), a 20 de mayo de 2020.
Un fisioterapeuta atiende a un cliente en su clínica, reabierta al público tras permanecer inactiva desde la declaración del estado de alarma. En Vitoria-Gasteiz, Álava, País Vasco (España), a 20 de mayo de 2020. - Iñaki Berasaluce - Europa Press

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Pilar García Arroyo, fisioterapeuta del Hospital General Universitario de Ciudad Real y miembro del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla - La Mancha (COFICAM), ha resaltado que el trabajo de Fisioterapia en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) acorta el tiempo de estancia de los pacientes con COVID-19.

"Nuestro trabajo en UCI durante la pandemia ha demostrado ser muy eficaz en la reducción de días de estancia en las mismas, así como en el retraso de aparición de complicaciones neurológicas y motoras", ha comentado la experta.

En este sentido, defienden que el tratamiento de Fisioterapia para los afectados de COVID-19 resulta "imprescindible, si no la recuperación sería mucho más larga". "El tratamiento temprano de Fisioterapia acorta el tiempo de estancia en UCI y, posteriormente en planta, favoreciendo la pronta recuperación del paciente y la disminución de secuelas, lo que conlleva ahorro y optimización de los recursos sanitarios disponibles" señala la fisioterapeuta.

Además, en los pacientes críticos en la UCI ayuda en la fase de "destete" del respirador, "pues acelera la vuelta al trabajo activo de la musculatura respiratoria además de favorecer la elasticidad del tejido pulmonar y pleural", ha indicado García Arroyo. "Todo ello contribuye a una eliminación eficaz de las secreciones y, por tanto, evita sobreinfecciones respiratorias", ha añadido.

Según resaltan, la movilización pasiva temprana impide la aparición de otras complicaciones a consecuencia de la inmovilidad, como pueden ser la impotencia muscular, reducción de la movilidad articular y úlceras por decúbito. Durante el periodo en el que el paciente está sedado, esa movilización pasiva retrasa evitar las retracciones articulares y mantiene la elasticidad de los tejidos. Una vez despierto, se solicita al paciente la colaboración activa dentro de sus posibilidades.

"El objetivo principal es activar la musculatura respiratoria y ayudar a los sujetos que hayan precisado respirador a utilizar de forma eficiente y eficaz sus pulmones. No se deben olvidar los ejercicios respiratorios, para evitar fibrosis pulmonar y conseguir una respiración más efectiva, disminuyendo la disnea", ha señalado Pilar García Arroyo.

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