Archivo - Coágulos de sangre. - LIBRE DE DROIT/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO), Daniel-Aníbal García, ha aseverado que la hemofilia "sigue siendo invisible para gran parte de la sociedad", a pesar de que se han producido avances que permiten que los pacientes lleven una vida "más normalizada".
"Es fundamental que se comprenda cómo puede afectar a la vida diaria, incluso en situaciones aparentemente sencillas, como un sangrado inesperado", ha señalado para poner en valor la campaña 'Vivir sin interrupciones', que ha impulsado Pfizer, en colaboración con Fedhemo y la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).
Con motivo del Día Mundial de la Hemofilia, esta iniciativa busca concienciar sobre el impacto diario de la enfermedad y subrayar la importancia del diagnóstico, ya que se estima que más del 75 por ciento de las personas afectadas en el mundo aún no han sido diagnosticadas.
En este sentido, la presidenta de la SETH, María Teresa Álvarez, ha subrayado que "el diagnóstico es el primer paso hacia una atención efectiva", puesto que el paciente que no cuenta con él "enfrenta una incertidumbre que agrava los retos de la enfermedad". Por ello, ha insistido en la importancia de "seguir impulsando la innovación" para garantizar un "abordaje integral" de la enfermedad.
La campaña 'Vivir sin interrupciones' llegará a diferentes aeropuertos este jueves, viernes y sábado, con el objetivo de que la población pueda ser consciente de la realidad que afrontan miles de pacientes y despertar la empatía y el conocimiento sobre la hemofilia.
"Mientras que un imprevisto en nuestra rutina puede ser una simple molestia, para un paciente con hemofilia, cualquier interrupción representa un desafío que puede impactar su salud y bienestar", ha advertido el director médico de Pfizer España, José Chaves.
La hemofilia es una enfermedad crónica caracterizada por una alteración en la capacidad de la sangre para coagular de forma correcta, lo que puede provocar sangrados espontáneos y hemorragias tras lesiones o intervención quirúrgica, limitando la calidad de vida de los pacientes. Se estima que afecta a uno de cada 10.000 españoles y, en todo el mundo, unas 850.000 personas conviven con esta condición.