Publicado 08/06/2020 16:39CET

Un fármaco ya aprobado puede ayudar a combatir la tormenta de citoquinas del COVID-19

Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en pacientes con Covid-19
Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en pacientes con Covid-19 - ATS - Archivo

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

El fármaco acalabrutinib, ya aprobado para el tratamiento de varios tipos de cánceres de células B, mejora los niveles de oxigenación y disminuye los marcadores moleculares de inflamación en una mayoría de 19 pacientes hospitalizados para el tratamiento de COVID-19 grave, según un nuevo estudio publicado en la revista 'Science Immunology'.

El fármaco se administró a 11 pacientes con oxígeno suplementario y a 8 pacientes con ventilación mecánica en un curso de tratamiento de 10 a 14 días. Al final del tratamiento, 8 de los 11 pacientes con oxígeno suplementario respiraban aire de la sala, y 4 de los 8 pacientes con ventilación fueron extubados, con 2 de los 8 respirando aire de la sala.

Las mediciones de dos proteínas relacionadas con la inflamación disminuyeron en la mayoría de los pacientes, sin signos de toxicidad por el fármaco. El estudio no es un ensayo clínico, sino más bien un estudio de observación fuera de la etiqueta para ver si el acalabrutinib podría ayudar a amortiguar la respuesta inmunológica masiva, a veces llamada tormenta de citoquinas, que se asocia con los casos más graves de COVID-19.

El acalabrutinib inhibe la proteína tirosina quinasa de Bruton (BTK), que ayuda a las células inmunes llamadas macrófagos a activar una variedad de otras proteínas en la respuesta inmune innata del cuerpo. Los pacientes con COVID-19 grave tienen una respuesta inmune hiperinflamatoria que parece ser impulsada por la activación de los macrófagos, lo que conduce al síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) y a menudo a la muerte.

Estos investigadores también estudiaron la activación de la BTK y los marcadores inmunológicos en sangre entera de 4 pacientes con COVID-19 y 5 individuos sanos. Los niveles de activación de la BTK y la presencia de la proteína inflamatoria IL-6 fueron más elevados en los pacientes con COVID-19, lo que sugiere además que la BTK puede desempeñar un papel fundamental en la progresión de la enfermedad.

Actualmente se está llevando a cabo un ensayo clínico internacional prospectivo, aleatorio y controlado para confirmar la seguridad y eficacia de este inhibidor de la BTK como estrategia terapéutica contra la COVID-19, según los autores.

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