Identificado un nuevo riesgo en la exposición prenatal al bisfenol A

Embarazada
Foto: FLEQUI/FLICKR
Actualizado 07/10/2014 11:58:26 CET

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Científicos de la Universidad de Maryland en Baltimore (Estados Unidos) han descubierto que la exposición prenatal al bisfenol A, compuesto químico presente en muchos plásticos, puede asociarse a una menor función pulmonar y al desarrollo de sibilancias persistentes durante la infancia.

   Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en el último número de la revista 'JAMA Pediatrics' que, según sus autores, podría explicar por qué las tasas de asma han aumentado en las últimas décadas a pesar de que ya se han identificado otros factores de riesgo ambientales como el humo del tabaco o la contaminación atmosférica.

   Los autores examinaron si la exposición al bisfenol A, conocido como BPA, durante el embarazo podía afectar a la función pulmonar, para lo que midieron el volumen respiratorio forzado en el primer segundo de la aspiración (FEV1), así como a la aparición de sibilancias durante los primeros cinco años de vida de un total de 398 niños.

   En el estudio se obtuvieron muestras de la orina materna durante las semanas 16 y 26 de embarazo, y posteriormente se analizó también la orina de los bebés (una vez al año) para medir la exposición a este compuesto.

   De este modo, vieron que cada aumento de 10 veces en la concentración media de BPA en la orina materna se asoció con una disminución del 14,2 por ciento en el porcentaje del FEV1 hasta que el niño cumplió 4 años, pero no a partir del quinto año de vida.

   Por su parte, las probabilidades de desarrollar sibilancias también aumentó un 54,8 por ciento con cada aumento de 10 veces en la concentración media de BPA en la orina de las madres.

   Además, cuando había una mayor concentración de bisfenol a las 16 semanas, el riesgo de sufrir sibilancias persistentes era 4,27 veces mayor. En cambio, los niveles de BPA en el niño no se asociaron a ninguno de ambos factores.

   "Si estudios futuros confirman que la exposición al BPA prenatal puede ser un factor de riesgo para la salud respiratoria, se convertiría en una nueva vía para prevenir el desarrollo de asma", ha señalado Adam J. Spanier, uno de los autores del estudio.