Expertos recomiendan que los campamentos de verano tengan una persona responsable de los niños alérgicos

Actualizado 06/10/2014 18:13:20 CET

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los niños alérgicos que vayan a acudir a campamentos de verano deben tener una persona responsable de su cuidado médico que, entre otros asuntos, custodie la medicación, inhaladores o adrenalina autoinyectable y que, además, sepa administrarla en el caso de que sea necesario y urgente.

Así lo ha recomendado la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), con el objetivo de que evitar que se produzcan más casos como el ocurrido el pasado mes de mayo en una granja escuela de Móstoles (Madrid), donde un niño de 6 años falleció tras sufrir un shock anafiláctico o choque alérgico.

"Es indispensable que existan protocolos sobre cómo actuar en aquellos centros o lugares en los que estén presentes niños, entre los cuales puede haber diversas patologías como, por ejemplo, las alérgicas", ha aseverado la presidenta de SEICAP, Ana María Plaza.

Y es que, según datos de la organización, uno de cada 5 niños tiene alergia, uno de cada 10 es asmático y entre el 3 y el 8 por ciento tienen alergia a alimentos. Sin embargo, y a pesar de esta incidencia, la experta ha advertido de que en España no existen protocolos de actuación nacionales sobre el tratamiento de las reacciones alérgicas graves para profesionales no médicos que están en contacto con niños.

De hecho, sólo en Galicia y, en el próximo curso también en Baleares, funciona el programa 'Alerta Escolar', el cual consiste en identificar a los niños de riesgo en un colegio y formar a los profesores en las principales técnicas para actuar ante estas situaciones.

LOS CUIDADORES DEBEN TENER UNA COPIA DEL INFORME DEL DIAGNÓSTICO

Por este motivo, SEICAP ha elaborado un documento en el que destaca la necesidad de que en los campamentos de verano se asigne una persona responsable de la atención de niños con alergia o asma, quien debe poseer una copia del informe del diagnóstico y del tratamiento que haya elaborado el especialista pediátrico y reciba formación de un profesional sanitario.

Además, es necesario, a juicio de la organización, que el personas de comedor estén informadas de las alergias alimentarias que puedan haber, y de que los responsables administren precozmente adrenalina ante los síntomas más comunes --picazón, urticaria, enrojecimiento y lagrimeo de los ojos o estornudos repetitivos y moqueo abundante--, con el fin de evitar su progresión a una reacción grave --hinchazón en lengua, párpados, labios u orejas; respiración entrecortada, piel o labios azules; o pulso débil, presión arterial baja, desvancimiento y palidez--.

En caso de reacción alérgica, SEICAP ha subrayado la importancia de no dejar "nunca" al niño solo, llamar a urgencias y comunicar la reacción alérgica, no dudar en administrar la medicación correspondiente aunque el padre o tutor legal no pueda ser contactado, y se traslade al niño a un centro médico después de administrar la medicación.

"El campamento deberá tener inmunidad frente a acusaciones judiciales por las consecuencias de administrar la medicación de urgencia o rescate", ha zanjado la organización.

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