La Unidad de Endoscopia Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra durante la realización de una colonoscopia. - CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA
MADRID 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
Especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra han propuesto que se tengan en cuenta variables como el sexo masculino, el test de sangre oculta en heces positivo o el tabaquismo para valorar la idoneidad de que una persona mayor participe en el programa de cribado de cáncer colorrectal, de forma que la inclusión en esta prueba no dependa solo de la edad.
Así lo han concluido los profesionales del Área de Cáncer Gastrointestinal de este centro después de constatar en una investigación la elevada prevalencia de lesiones neoplásicas de colon en mayores de 65 años que no se habían sometido a una colonoscopia.
El cribado de cáncer colorrectal ha demostrado reducir la incidencia y mortalidad asociada a la enfermedad. Sin embargo, existe un debate sobre si esta prueba sigue siendo beneficiosa cuando se supera la edad habitual de finalización del programa, que suele situarse en torno a los 69 años.
Por eso, los autores han estudiado la prevalencia de lesiones neoplásicas de colon, que no son siempre cancerosas, pero pueden ser el paso previo, en personas mayores de 65 años que no se habían sometido a una colonoscopia previa.
Los resultados, obtenidos como parte de un trabajo final de grado presentado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, han mostrado una alta frecuencia de este tipo de lesiones, ya que se detectaron adenomas en el 42,8 por ciento de los pacientes, adenomas avanzados en el siete por ciento y cáncer invasivo en el 2,7 por ciento.
La directora del Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra, Maite Herraíz, ha señalado a partir de este estudio la necesidad de personalizar el cribado en personas mayores, de forma que este no dependa solo de la edad, después de observar que las lesiones son más frecuentes en hombres y en personas con test de sangre oculta en heces positivo. "También sería importante considerar otras variables, como el tabaquismo y la situación clínica del paciente", ha añadido.
En este sentido, el codirector del Departamento de Digestivo, José María Riesco, ha destacado que "la constancia en el cribado de cáncer colorrectal es clave" y ha aconsejado que el seguimiento de cada persona se realice de forma individualizada. "Porque el riesgo no desaparece y hay factores que pueden influir en la aparición de la enfermedad del paciente más allá de la edad", ha comentado.
EL TUMOR MÁS FRECUENTE EN ESPAÑA
Desde la Clínica Universidad de Navarra han recordado que el cáncer de colon es el más frecuente en España, pero también uno de los más prevenibles y tratables si se detecta de forma precoz, para lo que el cribado poblacional resulta clave.
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) destaca que la implementación del cribado, a partir de test de sangre oculta en heces y posterior colonoscopia si es necesario, ha contribuido a reducir en un 20 por ciento la mortalidad por cáncer de colon en las últimas dos décadas.
En este tiempo, la colonoscopia se ha convertido en una técnica menos invasiva y con unos protocolos de preparación más sencillos. "La gran ventaja es que, si detectamos pólipos durante la prueba, podemos extirparlos en el mismo momento, evitando que evolucionen hasta convertirse en cáncer", ha explicado la doctora Herráiz.
A este respecto, José María Riesco ha destacado que, en la actualidad, se pueden curar lesiones complejas con técnicas mínimamente invasivas, como la disección endoscópica submucosa, que permite extirpar pólipos de gran tamaño y lesiones tumorales muy superficiales de colon y recto sin necesidad de realizar incisiones ni extirpar parte del intestino.