Expertos piden a las autoridades más Unidades multidisciplinares del Dolor y avisan que las terapias son deficitarias

Actualizado 09/10/2012 15:38:49 CET
Chaleco para notar el dolor
EUROPA PRESS

Encuentro interactivo 'En la piel de un paciente con dolor' de la Fundación Grünenthal y la Asociación de Informadores de la Salud

MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

Expertos sanitarios en materia de dolor han pedido a las autoridades sanitarias que haya un mayor número de Unidades multidisciplinares del Dolor y han avisado de que en España se trata "muy mal" estas patologías que, en muchas ocasiones, son crónicas y afectan a la zona lumbar.

Se trata de un grave problema sanitario que padecen más de seis millones de españoles --un 17,5 por ciento de la población-- y, concretamente, que afecta al 20 por ciento de toda la población europea. Además, se estima que todas las personas van a padecer algún tipo de dolencia, con mayor o menor intensidad, a lo largo de su vida.

Estas patologías no sólo afectan al estado anímico y físico del paciente sino que también tienen un elevado coste sanitario que puede llegar a situarse, en el conjunto de la Unión Europea, en unos 34.000 millones de euros al año.

A estas cifras hay que unir, además, la cantidad de horas laborales perdidas, dado que el 39,9 por ciento de las personas que sufren dolor intenso se ausentan de su puesto de trabajo, comparado con un 3,35 por ciento de la población que no lo padece.

Sin embargo, uno de los principales inconvenientes que ha habido a lo largo de la historia a la hora de estudiar, tratar y prevenir el dolor es su carácter subjetivo que dificulta el diagnóstico y, por consiguiente, las terapias. "Evaluar o diagnosticar el dolor es algo complicado porque no se puede realizar de una manera objetiva y se tiene que realizar mediante escalas subjetivas", ha comentado la directora de la Fundación Grünenthal, Isabel Sánchez.

Por estos motivos, los especialistas han llamado la atención a las administraciones sanitarias para que incorporen más Unidades multidisciplinares del Dolor e, incluso, se creen asignaturas específicas para que los profesionales sanitarios conozcan las características de esta patología. "Sólo hay dos universidades españolas que tengan una asignatura del dolor", ha comentado Sánchez para criticar que "no hay iniciativa, por parte del sistema educativo, para impulsar este conocimiento".

Estas declaraciones han sido corroboradas por la responsable de la Unidad del Dolor del Hospital Infanta Sofía de Madrid, María de Madariaga, quien ha recordado que, además, sólo hay tres hospitales en toda España que cuenten con Unidades Multidisciplinares del Dolor: el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, el Hospital Puerta del Hierro de Madrid y el Hospital General de Valencia.

El resto de centros hospitalarios, ha proseguido, "como mucho" tienen a un profesional, que suele ser anestesista, y que a tiempo parcial trata el dolor. Ahora bien, esta falta de formación "no es culpa" de los médicos ya que, según ha asegurado esta experta, los profesionales suelen tener una "motivación enorme" a la hora de conocer cómo tratar las dolencias.

"Los profesionales sanitarios nos sentimos huérfanos porque la Administración no nos acompaña tanto y, desgraciadamente, son la minoría los pacientes que tienen acceso a estas unidades", ha recalcado.

No obstante, los especialistas han recordado que estas unidades deben convertirse en una excepción para prestar sólo atención a los casos más graves, por lo que han insistido en la necesidad de que los médicos, empezando por la Atención Primaria, adquieran los conocimientos necesarios como para poder tratarlos.

"IMPOSIBLE SOSTENER LA MANO DE MI HIJA DE CUATRO AÑOS"

Los expertos se han pronunciado así durante el encuentro interactivo 'En la piel de un paciente con dolor', realizado por la Fundación Grünenthal y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), en el que los asistentes han podido experimentar cómo es el día a día de un paciente con dolor gracias a un chaleco con pinchos en su interior que imposibilita hacer actividades cotidianas como, por ejemplo, subir escaleras o recoger una cosa del suelo.

"Sólo cuando eres capaz de ponerte en el lugar del otro es cuando verdaderamente entiendes el problema. El traje nos ha permitido tener una mayor empatía con las personas que están sufriendo este grave problema. Y es que, no damos al dolor toda la relevancia que debería tener ni pensamos en lo que puede suponer para cada persona, que además vive de maneras muy distintas", ha aseverado el presidente de ANIS, Alipio Gutiérrez.

Asimismo, para ilustrar mejor a los asistentes los problemas diarios que tienen las personas que padecen dolor crónico ha acudido al encuentro Esperanza Cutillas, enferma desde hace casi 20 años. "He vivido momentos muy aterradores y difíciles, pero conservo un recuerdo que prevalece sobre el resto y es el día en el que me fue imposible sostener la pequeña mano de mi hija de cuatro años porque el dolor era demasiado intenso", ha explicado.

Dicho esto, Cutillas ha realizado un repaso por todas las dolencias que ha sufrido, los efectos secundarios que le han producido las diferentes terapias y ha recordado la necesidad de que las personas que padecen algún tipo de dolor pidan ayuda porque, en el futuro, sufrirán menos.

"Con el tiempo aprendí a hablar libremente con mis médicos, sobre todo con los que están en la Unidad del Dolor", ha señalado para asegurar que uno de los principales problemas que tuvo para que le trataran fue su buen aspecto físico que "no reflejaba" su sufrimiento.

PREVENIR EL DOLOR

A pesar de que la curación completa del dolor no suele producirse, la responsable de la Unidad de Dolor del Hospital Infanta Sofía de Madrid ha asegurado que sí se puede controlar, hacerlo "más llevadero" y, por tanto, aumentar la calidad de vida del paciente.

En este sentido, Madariaga ha informado de que los dolores con más prevalencia son los lumbares y ha señalado que puede prevenirse evitando el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y las cargas de peso excesivo en el puesto de trabajo. También es recomendable conocer las medidas de higiene postural y practicar habitualmente ejercicio físico, especialmente la natación, el pilates o el yoga.

"Una vez diagnosticado es fundamental que el médico de Atención Primara instaure un tratamiento analgésico con el objetivo de favorecer la rehabilitación física del paciente y mejorar su calidad de vida, sin olvidarnos del tratamiento intervencionista de las Unidades de Dolor", ha zanjado la experta.