Expertos en paliativos defienden que la atención a un enfermo al final de la vida "condiciona" el proceso de duelo

Publicado 05/04/2019 14:30:09CET
CEDIDA POR ANA MARÍA PÉREZ - Archivo

MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

La atención que recibe un enfermo al final de su vida "condiciona" el proceso de duelo de sus seres queridos, según ha explicado Roberto Vargas, enfermero de Cuidados Paliativos en el Hospital Universitario de Móstoles (Madrid) durante las 8º Jornadas Nacionales de Enfermería en Cuidados Paliativos organizadas por la Asociación Española de Cuidados Paliativos (AECPAL), que reúnen en Mérida a más de 300 profesionales de España y Portugal.

"La imagen de la enfermedad, la agonía y la muerte que conservan los familiares de un paciente fallecido determina su modo de afrontar la pérdida. Morimos una vez, pero formas de morir hay muchas, y la percepción que un familiar tiene sobre cómo ha transcurrido la fase final de la enfermedad y cómo han sido los últimos días del paciente constituye una especie de 'photo finish' que determina el poso que deja en el doliente la pérdida de su ser querido, lo que resulta clave en el
duelo", ha insistido el experto.

Según estimaciones de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), entre el 10 y el 20 por ciento de las personas que pierden a un ser querido desarrolla un duelo complicado. Vargas asegura que la calidad de la atención que reciben el paciente y la familia durante la fase final de la enfermedad es "fundamental" en la construcción de esa imagen que conservarán los dolientes tras el fallecimiento.

"Es muy importante cuidar los detalles, los comentarios, los gestos en los pasillos, ser cercanos... A mí me funciona hablar en su idioma, aprenderme sus nombres, sentarme en la cama para charlar con ellos, hacerles dibujos sobre la evolución de su enfermedad...", ha relatado este enfermero.

En 2013, su equipo implantó un protocolo de asistencia al duelo basado en la realización de "llamadas de condolencia" a familiares de pacientes atendidos en Cuidados Paliativos y fallecidos en el Hospital de Móstoles.

"Iniciamos el protocolo a los 20 días del fallecimiento del ser querido, cuando se considera que se va asentando la idea de la pérdida, y siempre tratando de no hacerlo en fechas sensibles, como navidades o aniversarios. Aplicamos un cuestionario que hemos adaptado para que sea más reducido y natural, con preguntas abiertas y claves para conocer si la persona está haciendo un duelo normal o complicado. Además, se ha establecido un circuito de derivación que permite proporcionar una asistencia especializada en caso necesario", detalla Vargas.

Por su parte, Luis Utor, enfermero del ESAD de Ceuta, ha recordado que existen "muchas diferencias culturales en cuanto a creencias y rituales", pero ha asegurado que todas las personas quieren "morir sin dolor ni sufrimiento, evitar el sufrimiento de sus familiares, permanecer junto a los seres queridos hasta el final y, en la medida de lo posible, morir en casa".