Expertos destacan que el suicidio se puede prevenir con ayuda psicológica si se detectan las señales de alarma

Suicidio, depresión, pastillas
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Publicado 16/01/2019 12:52:14CET

MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

Expertos en salud mental de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús han destacado que el suicidio se puede prevenir con ayuda psicológica si se detectan las señales de alarma.

El suicidio cuesta cada día la vida a casi 10 personas en España, según los últimos datos, correspondientes a 2016, del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pese a ser la principal causa de muerte no natural en España, muy por encima de los accidentes de tráfico, sigue siendo hoy un concepto muchas veces tabú y rodeado de informaciones que en la mayoría de ocasiones tienen "poco de verdad y mucho de mitología".

María Acosta Benito, psicóloga, terapeuta ocupacional y experta en suicidio de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de las Hermanas Hospitalarias, cree que muchos se podrían prevenir. "Hoy sabemos que la persona que piensa en morir tiene un alto sufrimiento emocional. Normalmente no toman la decisión de suicidarse con una intencionalidad clara de querer morir sino por querer aliviar ese sufrimiento. Cuando una persona se encuentra en esta situación tiene una lucha interna entre querer morir y querer vivir", explica.

En ese sentido, considera que la clave de la prevención se encuentra en conseguir que el suicidio "deje de ser un tema tabú y en concienciar a la sociedad de que es un problema que se puede solucionar". "Para prevenirlo, es clave saber escuchar, acompañar y pedir ayuda. Tener presente que el suicidio es una realidad en nuestros días y no girar la cabeza cuando alguien nos habla de ello. No juzgar a la persona que está en esta situación, ya que no es ni un valiente ni un cobarde, sino que es una persona que sufre", argumenta.

La experta, en cualquier caso, puntualiza que "no hay que minimizar" cualquier expresión de desesperanza y de desilusión, ni culpar a nadie de haber llegado a ese punto. "Y llegados a este extremo es imprescindible buscar ayuda especializada pues es una responsabilidad colectiva donde todos podemos aportar nuestro granito de arena", añade.

OTROS MITOS

La especialista de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de las Hermanas Hospitalarias reconoce que hasta hace "relativamente" poco podría pensarse que la conducta suicida "es un acto impulsivo o poco reflexivo". Sin embargo, sostiene, hoy se sabe que la persona que piensa en morir en la mayor parte de los casos ha comunicado su decisión "de alguna forma" antes de hacerlo. No en vano, se estima que seis de cada diez personas piden ayuda la misma semana que consuman el suicidio y dos de cada diez el mismo día en que mueren.

El problema, para la psicóloga, es que no siempre se identifica, esos mensajes. "Esta comunicación no siempre se hace de manera directa con frases como 'estoy pensando en suicidarme', sino que las personas pueden mandar otro tipo de señales como preparativos de su fallecimiento, ya sea arreglar testamento, el aislamiento social, los cambios en su estado de ánimo o, entre otros muchos, la expresión de sentimientos de desesperanza e impotencia", enumera.

Se estima que por cada persona que fallece por suicidio ha habido otras 20 o 30 que lo han intentado sin éxito. Y ese intento frustrado, "a diferencia de lo que se suele creer, no es una forma de llamar la atención". "Todo lo contrario. Es el factor predictor más importante de un suicido", asegura.

En ese sentido, la experta destaca que uno de los momentos más críticos tiene lugar durante los días posteriores tras una tentativa, incluso cuando ha habido un ingreso hospitalario. "En esos momentos es muy importante que la persona tenga apoyo social y seguimiento continuo por los especialistas de salud mental", relata.