Imagen de la jornada. - ABBVIE
MADRID 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un grupo de oftalmólogos especialistas en retina de toda España ha coincidido en la importancia de preservar la visión de los pacientes con edema macular diabético (EMD) mediante una actuación precoz, con el objetivo de alcanzar el 'cero fluido' y lograr una mácula lo más seca posible en el menor tiempo.
Así lo han destacado durante su participación en la 11ª edición de READYT, evento organizado por la biofarmacéutica AbbVie con el aval de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV). En el encuentro, los expertos han recordado que se espera que, en 2030, España superará los 1,6 millones de personas con edema macular diabético (EMD), lo que supone un incremento del 288 por ciento respecto a 2021.
Esta enfermedad produce la acumulación de fluido en la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de los detalles. Si no se aborda de forma adecuada, la mácula se inflama, lo que en última instancia puede derivar en ceguera irreversible.
Los especialistas han apuntado que la persistencia de fluido intrarretiniano no es un hallazgo inocuo. Su mantenimiento en el tiempo se asocia a daño estructural de la retina y limita la capacidad de recuperación visual, incluso aunque posteriormente se consiga controlar la enfermedad. Por ello, alcanzar un objetivo de reducción máxima del fluido lo antes posible representa una ventana de oportunidad para cambiar el curso de la enfermedad y mejorar los resultados visuales a largo plazo, tanto en EMD como en edema macular tras oclusión venosa retiniana (OVR).
"El daño que provoca el fluido intrarretiniano es, en muchos casos, irreversible. Si no actuamos de forma temprana y ambiciosa, la visión perdida difícilmente se podrá recuperar", ha explicado el doctor Javier Ascaso, jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, quien ha recordado que "el objetivo de cero fluido debe entenderse como una meta clínica que nos permita preservar la estructura de la retina y maximizar la función visual de los pacientes, tanto en aquellos con EMD como con edema macular tras OVR".
RETOS PARA LOGRAR UNA MÁCULA MÁS SECA
Los especialistas han advertido que disminuir la cantidad de fluido intrarretiniano exige una mayor proactividad en el seguimiento y en la toma de decisiones terapéuticas. En concreto, implica revisar de forma estrecha la respuesta anatómica del paciente, identificar de forma temprana la persistencia de fluido y ajustar la estrategia terapéutica si es necesario.
Esta necesidad, apuntan, choca con una realidad, oftalmología es una de las especialidades más saturadas del Sistema Nacional de Salud, lo que puede limitar la capacidad de reaccionar a tiempo ante una respuesta insuficiente en determinados pacientes.
En este contexto, los expertos han debatido sobre estrategias clínicas y terapéuticas orientadas a optimizar la respuesta anatómica, incluida la reducción del líquido intrarretiniano. Entre ellas, se ha abordado el papel de alternativas terapéuticas en pacientes con respuesta subóptima al tratamiento, así como la utilidad de individualizar el abordaje en función del perfil del edema y de biomarcadores en OCT que sugieren un mayor componente inflamatorio.
"Alcanzar una mácula más seca no es solo una cuestión de intensificar el tratamiento, sino de elegir la estrategia más adecuada para cada paciente, en el momento adecuado", ha señalado el doctor Luis Arias, jefe de la sección de retina del Hospital Universitari de Bellvitge.
EL PAPEL DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Otro de los ejes de esta edición de READYT ha sido el papel de la inteligencia artificial (IA) en las consultas de oftalmología, especialmente, como herramienta para mejorar la recogida y el análisis de información clínica.
Los especialistas han coincidido en que la IA no sustituye al oftalmólogo, sino que amplía su capacidad para tomar decisiones más precisas y personalizadas para cada paciente. "Las herramientas de inteligencia artificial nos permiten recoger, ordenar y analizar grandes volúmenes de información de forma objetiva y reproducible, algo fundamental en patologías tan complejas como las de la retina", ha explicado el doctor Rodrigo Abreu, del Hospital Universitario de La Candelaria y Centro de Oftalmología Abreu.
Entre los ejemplos destacados durante la reunión se encuentran la optimización del cribado del paciente diabético mediante algoritmos de inteligencia artificial, el uso de softwares de cuantificación automática de biomarcadores detectables por OCT o la incorporación de robots y sistemas automatizados, que facilitan la estandarización de pruebas diagnósticas en consulta.
Los expertos aseguran que estas soluciones permiten identificar de forma más precisa la presencia y evolución del fluido retiniano, monitorizar la respuesta al tratamiento y medir resultados en salud de manera sistemática.
De este modo, la IA se consolida como un pilar para la aplicación real de la medicina de precisión, contribuyendo a elevar el estándar de cuidado y a mejorar los resultados anatómicos y visuales de los pacientes. Así lo ha concluido el doctor Arias: "La visión es el sentido más valorado por las personas, y su pérdida no solo afecta la autonomía del paciente, sino que también impacta profundamente en su calidad de vida. El oftalmólogo juega un papel crucial en la toma de decisiones para preservar este sentido, ofreciendo tratamientos innovadores que marcan la diferencia en la vida de los pacientes