Archivo - Imagen de recurso de profesional sanitaria atendiendo a un paciente. - LPETTET/ISTOCK - Archivo
MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de paliativistas ha adaptado al español una guía impulsada por la Asociación Europea de Cuidados Paliativos que plantea recomendaciones para que profesionales, instituciones sanitarias y sociales y responsables de la planificación de políticas públicas garanticen una atención respetuosa con la diversidad sexual y de género.
El documento, titulado 'Proporcionando cuidados paliativos y una atención adecuada al final de la vida a las personas LGTBIQ+', ha sido adaptado por Cristina Lasmarías, Ignacio Borque y Enrique Martínez y presentado este viernes en el XV Congreso Internacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL).
La guía reúne recomendaciones para mejorar los conocimientos, las actitudes y las habilidades de comunicación de los equipos asistenciales, incorporar la perspectiva de género a la valoración de necesidades y favorecer entornos de cuidado seguros e inclusivos, evitando los prejuicios y la discriminación en la atención paliativa.
También plantea medidas organizativas y propuestas dirigidas a las administraciones para reforzar la formación, visibilizar el compromiso institucional y reducir las desigualdades en salud.
Según ha explicado la enfermera, investigadora y responsable de Planificación de Atención Intermedia en el Departamento de Salud de Cataluña, Cristina Lasmarías, la guía parte de la importancia de que los profesionales sepan reconocer todas las dimensiones de la identidad, historia y relaciones de una persona para poder ofrecerle una atención adecuada.
En paralelo, la publicación señala que los profesionales deben ser conscientes de que ciertos colectivos afrontan barreras que requieren actuar con mayor sensibilidad. En este sentido, el miedo a sufrir discriminación, a que no se reconozcan los vínculos afectivos o a tener que ocultar de nuevo la propia identidad pueden acompañar a las personas LGTBIQ+ cuando afrontan una enfermedad avanzada o se encuentran al final de la vida.
Lasmarías ha destacado que la guía busca ayudar a los profesionales a reconocer y corregir prejuicios que pueden afectarles en su labor, de modo que el fin no es establecer una atención diferente para las personas LGTBIQ+, sino garantizar que los cuidados paliativos respondan a las circunstancias individuales de cada paciente sin que su orientación sexual o identidad de género condicionen la calidad de la asistencia.
CAMBIO ESTRUCTURAL
Durante la presentación del documento, la doctora en Antropología Social y responsable de Trabajo Social del ACE Alzheimer Center Barcelona, Pilar Cañabate, ha abogado por un cambio de perspectiva estructural. "La persona no ha de salir del armario, la institución sí", ha aseverado.
La reflexión se ha ampliado a otras situaciones de vulnerabilidad y, en concreto, la psicóloga del Equipo de Atención Psicosocial de la Fundación Instituto San José Montserrat Pérez ha puesto el foco en las personas con discapacidad intelectual, para las que ha reivindicado su derecho a participar en las decisiones y ser escuchadas durante el proceso de enfermedad avanzada y final de vida.
Por su parte, la coordinadora de la Unidad de Trabajo Social del Instituto Catalán de Oncología-Hospital Germans Trias i Pujol, Mercè Riquelme, ha abordado los retos que plantean a los profesionales las nuevas realidades socioculturales.
En su intervención, ha abogado por revisar las prácticas asistenciales para garantizar un acompañamiento ético, compasivo y respetuoso con las creencias y circunstancias individuales. En este punto, ha puesto de relieve la importancia de ofrecer flexibilidad clínica y mental, capacidad de escucha, tiempo y una actitud alejada del paternalismo.
Asimismo, ha reivindicado que los profesionales no pueden permanecer como espectadores pasivos ante situaciones de desprotección, sino que tienen la responsabilidad ética y legal de actuar como garantes de los derechos de las personas vulnerables.