Publicado 20/05/2022 19:08

Expertos abordan el problema que plantea el manejo del paciente odontológico con patologías mentales

Archivo - El 20% de los españoles asegura tener miedo de acudir al dentista, según estudio de Vitaldent
Archivo - El 20% de los españoles asegura tener miedo de acudir al dentista, según estudio de Vitaldent - VITALDENT - Archivo

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

Un simposio que se celebra en el Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal, que organiza la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y que tiene lugar en Málaga, ha abordado el problema, cada vez más frecuente, que plantea atender a pacientes odontológicos con patologías mentales o alteraciones conductuales, lo que "requiere de unos conocimientos adecuados y del empleo de una serie de pautas".

Los trastornos mentales figuran actualmente entre las patologías más comunes de la sociedad española. Según la última Encuesta Nacional de Salud, en España 1 de cada 10 adultos tienen algún tipo de problema de salud mental (ansiedad, depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar...), y sufren deterioro cognitivo 3 de cada 10 mayores de 65 años.

También es alto el porcentaje de españoles que toman medicación ansiolítica o antidepresivos (con uno de los índices de consumo más altos de Europa), "lo que también puede influir de manera directa en la aparición de patología bucodental por la disminución del flujo salivar que conllevan estas medicaciones", ha destacado la doctora Regina Izquierdo, que modera esta sesión científica.

La sensibilidad hacia la salud mental parece estar despertando en nuestro país, especialmente tras la pandemia. Como indica esta periodoncista miembro de SEPA, "destaca el aumento de la incidencia de trastornos de la conducta alimentaria, cuadros depresivos y diferentes adicciones que se multiplican entre los más jóvenes, lo que también termina por repercutir en un empeoramiento de la salud bucodental".

Partiendo de esta realidad, se aprecia una importante dificultad en el manejo de muchas de estas personas que acuden a la consulta odontológica por un problema bucodental y que manifiestan algún desorden mental o alteración de la conducta.

"Estos casos plantean un reto más al que enfrentarse cada día, no sólo por el esfuerzo extra que puede suponer en ocasiones el manejo de la conducta sino también porque a veces estos pacientes o no están diagnosticados o, por vergüenza o miedo al rechazo, no se atreven a ponerlo en nuestro conocimiento", ha indicado Izquierdo, quien admite que "esto impide enfocar adecuadamente nuestras estrategias de actuación, y nos aboca a no entender al paciente y a fracasar en nuestros objetivos terapéuticos y/o lograr su satisfacción".

A juicio de los expertos reunidos en este foro, subsiste en nuestro país una laguna importante de formación en este campo, "de modo que acabas aprendiendo con la experiencia y adquiriendo cierta intuición sobre cómo manejar estos casos", reconoce esta experta.

Desafortunadamente, cada vez es mayor el número de pacientes con problemas de salud mental o alteraciones conductuales, lo que incrementa significativamente los casos de este tipo que acuden a la clínica dental.

A esto, además, se le une un grupo de pacientes 'excesivamente empoderados', que "suelen ser los más conflictivos y de más difícil manejo: desconfiados, hipercontroladores, desmesuradamente críticos o exigentes, etc.", asegura la doctora Izquierdo, dado que "no es fácil dar consejos a estas personas".

En todas estas situaciones, según considera, "el éxito en la comunicación y el manejo tiene mucho que ver con la capacidad de empatía de cada profesional y las dosis de paciencia y tiempo que se invierta en estos pacientes".

Pero, además, "es necesario un buen entrenamiento para ser capaz de entenderlos mejor y discernir sus necesidades". "Hay que evitar estigmatizarlos y discriminarlos, y tratarlos como al resto de personas que sufren cualquier otra enfermedad", ha afirmado la periodoncista. Después de muchos años de práctica clínica, indica, "lo más complicado de nuestra profesión no es el manejo de la parte técnica, sino de la parte humana".

Todos estos procesos conllevan mucho tiempo y dosis 'extra' de paciencia por parte del equipo de salud bucodental, siendo fundamental construir una relación de confianza con el paciente.