Un experto subraya que la radiología intervencionista es clave para mejorar el pronóstico del ictus

Archivo - Imagen de recurso de un quirófano.
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Publicado: martes, 7 abril 2026 19:02

MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Servicio de Endovascular y Radiología Intervencionista del Hospital Universitario Hospiten Rambla, Tobías Zander ha destacado que la radiología intervencionista permite localizar con precisión la obstrucción provocada por un ictus y desbloquearla mediante técnicas endovasculares, logrando una restitución rápida de la circulación y mitigando así las posibles secuelas.

"El tiempo es un factor determinante ante un ictus. Hoy en día los profesionales de la radiología intervencionista podemos actuar de forma ágil y precisa, mejorando de forma significativa el pronóstico del paciente. Gracias a esta técnica de cirugía mínimamente invasiva, la recuperación puede oscilar entre pocas horas o algunos días, siendo siempre inferior al tiempo de recuperación de una alternativa quirúrgica abierta convencional", ha señalado.

Así, el especialista ha explicado que la radiología intervencionista es una subespecialidad médica, que emplea técnicas avanzadas de imagen para realizar procedimientos mínimamente invasivos con altos índices de seguridad y eficacia.

Según Zander, inicialmente fue concebida como una alternativa para pacientes con alto riesgo para la cirugía convencional, si bien en las últimas décadas su campo de actuación se ha ampliado a prácticamente todas las especialidades quirúrgicas, como la vascular, neurológica, ginecológica y urológica, entre otras, con resultados iguales o incluso superiores a los de la cirugía abierta, con menor tiempo de recuperación y sin cicatrices.

El experto apunta que la subespecialidad de radiología intervencionista exige un profundo conocimiento de las técnicas empleadas y la interpretación de diversas modalidades de imagen incluyendo: ecografía, tomografía computarizada, fluoroscopia directa, resonancia magnética y angiografía digitalizada con sustracción. "Es fundamental adquirir la habilidad para utilizar herramientas específicas, tales como guías y catéteres, que introducen la radiología intervencionista como un campo de la cirugía mínimamente invasiva para reemplazar la cirugía convencional", ha destacado Zander.

Asimismo, también ha resaltado que la radiología intervencionista desempeña un papel relevante en el diagnóstico y tratamiento de lesiones deportivas. "Las técnicas de imagen nos permiten una identificación precisa de estas lesiones y facilita su abordaje mediante punciones, aspiraciones y embolizaciones, siempre guiados por imagen. Asimismo, se emplean técnicas de ablación para el control del dolor agudo o crónico", ha detallado.

VENTAJAS PARA EL PACIENTE

Zander ha subrayado que los procedimientos mínimamente invasivo son técnicas que permiten el acceso al cuerpo humano a través de orificios naturales o punciones directas, lo que posibilita la realización de la mayoría de los procedimientos bajo anestesia local, evitando así la anestesia general. "Estos procedimientos minimizan el traumatismo del enfermo, lo que resulta en una recuperación más rápida, mayor confort y una reducción de costes", expone Zander.

No obstante, apunta que existen situaciones en las que es necesaria la anestesia para evitar movimientos involuntarios del paciente, especialmente en territorios anatómicos sensibles donde cualquier movimiento puede conllevar complicaciones graves. Para minimizar el riesgo de complicaciones, asegura que es esencial la habilidad del médico. Por este motivo, explica, los médicos especialistas en radiología intervencionista y en cirugía mínimamente invasiva reciben un entrenamiento adicional de varios años, además de su formación de base como especialistas.

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