Un experto señala que superar un ictus exige rehabilitación para reducir las secuelas y prevenir nuevos episodios

Imagen de recurso de una persona en rehabilitación.
Imagen de recurso de una persona en rehabilitación. - QUIRÓNSALUD
Infosalus
Publicado: miércoles, 28 octubre 2026 19:05

MADRID 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

El jefe de Servicio de Neurología del Hospital Universitario La Luz, del grupo Quirónsalud, David Pérez, ha recordado que la atención a las personas que han sufrido un ictus no debe finalizar cuando se supera la fase aguda, sino que debe mantenerse mediante un abordaje integral que combine rehabilitación neurológica, prevención de nuevos episodios y acompañamiento al paciente y su entorno familiar.

"La recuperación tras un ictus no termina con el alta hospitalaria. Es fundamental mantener una atención neurológica continuada que permita reducir las secuelas, recuperar la mayor autonomía posible y prevenir nuevos episodios cerebrovasculares", explica el especialista con motivo del Día Mundial del Ictus.

Según el experto, el ictus se produce cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro o cuando tiene lugar una hemorragia cerebral. Dependiendo de la región afectada y de la gravedad de la lesión, sus consecuencias pueden ser muy diferentes: desde alteraciones leves de la movilidad o del lenguaje hasta dificultades importantes para caminar, comunicarse, recordar información o desarrollar las actividades más habituales.

Aunque la atención urgente resulta decisiva para limitar el daño cerebral, la evolución posterior depende también de factores como la extensión de la lesión, la situación previa del paciente y el acceso a una rehabilitación adecuada.

Pérez ha subrayado que uno de los avances que está despertando interés en el ámbito de la neurorrehabilitación es la utilización de técnicas de neuromodulación no invasiva, diseñadas para modificar la actividad de determinadas regiones cerebrales y favorecer los mecanismos implicados en la recuperación después de una lesión.

Entre ellas se encuentra la estimulación transcraneal por corriente continua (tDCS), una técnica que consiste en aplicar una corriente eléctrica de baja intensidad mediante electrodos colocados sobre el cuero cabelludo. Su objetivo es modular la excitabilidad de determinadas áreas de la corteza cerebral y favorecer los procesos de plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del sistema nervioso para reorganizar sus conexiones y adaptarse después de una lesión.

"El cerebro conserva cierta capacidad para reorganizarse después de un ictus. Mediante técnicas como la estimulación transcraneal por corriente continua buscamos favorecer esos mecanismos de neuroplasticidad y complementar los tratamientos convencionales de rehabilitación", explica Pérez.

La tDCS se está estudiando y utilizando en determinados contextos clínicos como tratamiento complementario para pacientes con secuelas motoras o alteraciones del lenguaje. Su aplicación puede combinarse con fisioterapia o logopedia, siempre bajo indicación especializada y teniendo en cuenta las características de cada paciente.

El especialista subraya que esta tecnología no sustituye a la rehabilitación convencional, sino que constituye una herramienta adicional cuyo beneficio puede variar en función del tipo de lesión, el momento evolutivo y el protocolo empleado.

Aunque los estudios disponibles muestran resultados prometedores en determinados pacientes, todavía existen diferencias entre los resultados de las investigaciones, por lo que es necesario seguir evaluando qué personas pueden beneficiarse más de estas intervenciones.

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