Experto señala que la planificación quirúrgica es útil para "anticipar riesgos" y "elegir el mejor abordaje" en cirugía - ISP-XR
MADRID 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
El doctor Baltasar Liebert Álvarez, quien ejerce como cirujano torácico en el Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha destacado que la planificación quirúrgica es útil "para anticipar riesgos, elegir el mejor abordaje quirúrgico y asegurar que todos los profesionales implicados comparten la misma información y estrategia".
A pesar de que, durante años, ha sido habitual basarse en la experiencia del cirujano y en imágenes médicas en dos dimensiones revisadas antes de entrar en el quirófano, este enfoque ha empezado a considerarse limitado, siendo un ejemplo de ello la cirugía de resección de tumor pulmonar realizada con el robot Da Vinci Xi, donde la planificación quirúrgica acompaña al profesional directamente dentro de la consola del robot, funcionando como un auténtico GPS quirúrgico durante toda la intervención.
En procedimientos como la resección anatómica de los segmentos S1, S2 y S3 del lóbulo superior izquierdo por una lesión en vidrio deslustrado -realizada mediante cirugía robótica asistida (RATS) con reconstrucción 3D-, esta planificación permite visualizar con precisión arterias, venas y bronquios segmentarios incluso mientras se está operando.
"La reconstrucción facilita la identificación de estructuras clave, incluso durante la cirugía, con visualización del modelo directamente en la consola", ha confirmado Liebert Álvarez. Por ello, la planificación avanzada es un proceso continuo que empieza mucho antes y no termina cuando acaba la cirugía.
De este modo, todo comienza con pruebas de imagen como el TAC y la resonancia magnética, punto en el que el trabajo de Radiología es esencial para entender qué ocurre dentro del cuerpo del paciente. A partir de estas imágenes, los equipos médicos transforman los datos en información útil para decidir cómo operar de la forma más segura y eficaz.
Por tanto, la planificación no es un documento que se consulta una sola vez, sino que es una herramienta viva que acompaña al equipo médico antes, durante y después de la intervención. Una clave es que no depende de un dispositivo concreto, ya que la misma información clínica puede consultarse en distintos momentos y formatos.
MAYOR SEGURIDAD
"Así, si durante la operación surge una duda -por ejemplo, la proximidad de un vaso sanguíneo, un nervio o una estructura crítica-, podemos acceder de inmediato al modelo del paciente y confirmar la decisión más segura", ha continuado Liebert Álvarez, quien cree que, "en la práctica, esto significa algo muy concreto: antes de la primera incisión, la anatomía del paciente ya ha sido estudiada al detalle".
"El equipo ha explorado el modelo en 3D, ha analizado los posibles riesgos y ha consensuado la estrategia quirúrgica", ha resumido este especialista, que ha agregado que, cuando comienza la intervención, "la planificación sigue ahí, disponible en todo momento, como una referencia constante".
Por todo ello, este concepto quirúrgico aporta, al paciente, cirugías más seguras, previsibles y con mejores resultados; mientras que, para los equipos médicos, ofrece menos presión en los momentos críticos y una mejor coordinación. En cuanto a los hospitales, otorga un uso más eficiente del quirófano, mayor calidad asistencial y trazabilidad completa del proceso, lo que será obligatorio en Europa a partir de mayo.
Para el sistema sanitario y las aseguradoras, la planificación quirúrgica repercute, por su parte, en menos complicaciones, menos reingresos y un menor coste por intervención. "Esta permite ordenar la complejidad inherente a la cirugía moderna", ha enfatizado Liebert Álvarez, que ha concluido afirmando que, "lejos de sustituir al profesional, refuerza su trabajo y mejora la coordinación del equipo", y se constituye como "un pilar para una atención más segura, eficiente y sostenible".