Archivo - Experto señala que el cambio de hábitos en verano también modifica los motivos de necesidad de atención urgente - GEBER86/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
El jefe del Servicio de Urgencias del grupo sanitario HM Hospitales y responsable de su consulta del viajero, el doctor Justo Menéndez, ha indicado que el verano modifica los hábitos y rutinas "y, con ello, también cambian algunos de los motivos por los que los pacientes pueden necesitar atención urgente".
"La exposición prolongada al sol, las altas temperaturas, el ejercicio físico intenso o determinadas actividades de ocio pueden provocar situaciones que, en muchos casos, son evitables con medidas sencillas de prevención", ha señalado, para añadir que todo ello ha provocado el aumento de las consultas en Urgencias.
Según ha afirmado Menéndez, entre las patologías relacionadas con las altas temperaturas se encuentran la deshidratación, el agotamiento por calor, los calambres, el síncope y, en los casos más graves, el golpe de calor. "Niños, personas mayores y pacientes con determinadas enfermedades crónicas presentan una especial vulnerabilidad ante los episodios de calor intenso", ha destacado.
En este sentido, ha manifestado que el agotamiento por calor puede manifestarse mediante debilidad, fatiga extrema, náuseas, cefalea, mareos, taquicardia y sudoración abundante. "Si no se actúa adecuadamente, puede evolucionar hacia un golpe de calor, una situación de mayor gravedad que requiere atención médica urgente", ha afirmado.
"Es importante distinguir el agotamiento por calor o la conocida popularmente como insolación del golpe de calor", ha subrayado, y es que "en este último caso se produce un fracaso de los mecanismos que regulan la temperatura corporal y esta puede elevarse hasta alrededor de los 40 grados o más, acompañándose de alteraciones de la conciencia, convulsiones o incluso un colapso circulatorio", ha alertado, para agregar que "la actuación debe ser inmediata y requiere atención hospitalaria".
Por otra parte, ha sostenido que las quemaduras solares pueden ser leves y manifestarse como enrojecimiento y dolor, pero también pueden alcanzar mayor intensidad y provocar vesículas o ampollas. Muchas "podrían evitarse reduciendo el tiempo de exposición, utilizando protección solar adecuada y buscando espacios de sombra después de un tiempo prudente al sol", ha declarado.
RIESGO DE TRAUMATISMOS Y LESIONES
Además, este especialista se ha referido a otras situaciones a tener en cuenta, como el riesgo de traumatismos y lesiones en actividades al aire libre, ya que caídas durante la práctica deportiva, accidentes en bicicleta, torceduras y esguinces de tobillo son algunas de las situaciones que pueden terminar en los Servicios de Urgencias.
"Caminar y realizar actividad física son prácticas beneficiosas para la salud", aunque es necesario "adaptarlas a las condiciones de cada persona y del entorno", ha afirmado, al tiempo que ha apuntado que en caso de encontrar una garrapata, se debe retirar con unas pinzas, sujetándola desde la parte más próxima a la piel y realizando una tracción suave y continua.
Menéndez, que ha puesto de relieve la importancia de la hidratación y de evitar la inmovilidad continuada, sobre todo en el segundo caso en personas con mayor riesgo de problemas circulatorios, ha apuntado también que los meses de verano concentran también actividades acuáticas en playas, piscinas, ríos y embalses, "lo que hace que los ahogamientos constituyan otro de los riesgos asociados a esta época del año".
Ante ello, ha señalado que "la prudencia y la prevención son importantes en las actividades acuáticas". "Respetar las indicaciones de seguridad, evitar conductas de riesgo y utilizar espacios que cuenten con servicio de socorrismo son medidas sencillas que pueden resultar determinantes", ha explicado.