Experto resalta que la terapia combinada ofrece "esperanza" en la lucha contra la leucemia mieloide aguda

Conferencia de Francesco Lo Coco en el LX Congreso de la SEHH
SEHH
Publicado 15/10/2018 14:12:08CET

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

El doctor Francesco Lo Coco, profesor en la Universidad Tor Vergata de Roma (Italia), ha realtado que los tratamientos más esperanzadores en leucemia mieloide aguda son los tratamientos combinados, en los que "se ha mejorado mucho, incluso en la terapia de soporte".

Así se ha pronunciado durante la I Conferencia Ciril Rozman, bajo el título 'Leucemia mieloide aguda: progreso en el diagnóstico y manejo en los 20 últimos años', en el marco del LX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y el XXXIV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

"Los tratamientos más esperanzadores en leucemia mieloide aguda son tratamientos combinados. En este ámbito se ha mejorado mucho, incluso en la terapia de soporte, pero lo que más se ha comprendido en estos años es que hay que combinar fármacos o agentes biológicos para hacer que el tratamiento se dirija contra varias dianas y tratar de eliminar todas las células leucémicas", asegura Lo Coco.

A la terapia combinada, añade que también es importante la colaboración internacional en la elaboración de estudios clínicos, en los que "también han participado mucho los grupos españoles". "Gracias a este trabajo en común se ha podido avanzar más rápido para concluir los ensayos y los investigadores españoles han estado muy activos", ha destacado.

La leucemia aguda mieloide tiene varios subtipos, no es una enfermedad, sino varias enfermedades. Por eso, indica que todavía hay "muchos retos y algunas variedades de la enfermedad que no se consigue curar". "Es necesario identificar cómo progresamos, cuál es la mejor manera para avanzar en el futuro y hacer que sean curables todos los subtipos de esta enfermedad", ha señalado.

AVANZANDO EN EL DIAGNÓSTICO

Por su parte, Lourdes Florensa, del Hospital del Mar de Barcelona, ha afirmado en su participación en la XXXI Lección Conmemorativa Antonio Raichs la importancia de la morfología en el diagnóstico de los síndromes mielodisplásicos (SMD), lo que "ha supuesto el paso fundamental e imprescindible en este proceso".

"A través de la observación microscópica de las células de sangre periférica y de médula ósea se pueden detectar anomalías en las diferentes líneas celulares mieloides (granulocítica, eritroide y megacariocítica), determinar el porcentaje de blastos y establecer el diagnóstico de los SMD. El estudio morfológico se puede emplear en todos los pacientes con sospecha de la enfermedad. Según las indicaciones de la mayoría de guías diagnósticas y de la última clasificación OMS 2017, siempre se debe realizar el estudio morfológico", ha detallado la hematóloga.

LINFOMAS AGRESIVOS

En cuanto al manejo de los linfomas agresivos, el jefe de Sección de Hematología del Hospital Universitario La Paz y miembro del Grupo Español de Linfomas y Trasplante Autólogo de Médula Ósea (GELTAMO), Miguel Ángel Canales, ha especificado que dichos tumores se engloban dentro de la categoría de linfomas no Hodgkin, y presentan un curso clínico agresivo que "hace necesario iniciar el tratamiento de forma inmediata una vez detectados".

"El subtipo de linfoma no Hodgkin más frecuente (30-40 por ciento de los casos) es el linfoma B difuso de células grandes (LBDCG), que suele afectar a pacientes en torno a los 60 años, con frecuencia en un estadio avanzado y a veces con afectación extraganglionar. También están los linfomas de células T periféricas, mucho menos frecuentes (menos del 10 por ciento de todos los linfomas no Hodgkin), que se abordan con una estrategia similar a la de los LBDCG", ha indicado.

Entre ellas, el hematólogo destaca los nuevos citostáticos, los anticuerpos y las terapias dirigidas, a lo que "hay que añadir la introducción de la inmunoterapia, con el desarrollo creciente de la terapia CAR-T". "Aunque están a punto de aprobarse las primeras terapias CAR-T para el tratamiento de pacientes con LBDCG refractario, para quienes las opciones terapéuticas realmente eficaces son muy limitadas, hay que ser cautos, al tratarse de datos muy preliminares y quedar pendientes de resolver ciertas cuestiones, tanto sobre eficacia como sobre toxicidad", ha concluido.