Publicado 06/10/2020 10:45CET

Experto apunta que el COVID-19 "está hipotecando" el futuro de avances en tecnología y recursos quirúrgicos

Un equipo quirúrgico de Cedars-Sinai realiza una cirugía robótica.
Un equipo quirúrgico de Cedars-Sinai realiza una cirugía robótica. - CEDARS-SINAI - Archivo

MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El doctor Eduardo Lobo, especialista de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Ramón y Cajal (Madrid) y presidente de la Asociación Madrileña de Cirujanos, ha apuntado que la pandemia de COVID-19 "está hipotecando el desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías para el mañana".

La pandemia de coronavirus ha desviado la mayor parte de los recursos sanitarios hacia la atención de los pacientes afectados y la prevención de los contagios, originando una disminución en los presupuestos de los diferentes servicios y una significativa reducción de la inversión en las nuevas tecnologías en el ámbito quirúrgico.

Atendiendo a su experiencia particular, el doctor Lobo resalta que se han tenido que valorar muchos de sus recursos para asegurarse de la adecuación de la cirugía laparoscópica (con salida de gases vaporizados por los trócares) y comprobar que la cirugía mínimamente invasiva es adecuada y muy útil en los pacientes en estos momentos. "La pandemia, además, nos ha llevado a utilizar filtros para evitar la emisión de gas que pudiera estar contaminado al ambiente del quirófano", añade.

Este ralentización o parálisis en la introducción de nuevas tecnologías ahonda aún más en brechas y déficits ya existentes, como sucede en el campo de la cirugía robótica. Para Eduardo Lobo, "el gran reto pendiente de superar en España, sobre todo en la medicina pública, es el desarrollo y avance de la cirugía robótica"; y, en este sentido, "el parón que va a suponer la pandemia en las inversiones en el campo de la robótica va a ser muy importante".

Ya en el trabajo quirúrgico diario, afirma que la pandemia ha supuesto un descenso importante en el número de intervenciones quirúrgicas, un aumento de los controles de los pacientes, un cambio en la relación médico-paciente y un acelerado aprendizaje de las nuevas tecnologías de la información.

"Las consultas han pasado a ser telefónicas y eso ha supuesto, bruscamente, un gran reto para todos, con una distinta aceptación por parte de los cirujanos y de los propios pacientes", explica el especialista del Hospital Ramón y Cajal, quien admite que "todas las administraciones se han visto desbordadas a la hora de gestionar la pandemia.

Respecto al impacto que está teniendo la actual situación de la pandemia de coronavirus en los tiempos de espera para someterse a una intervención quirúrgica, el presidente de la Asociación Madrileña de Cirujanos asegura que "el retraso no ha existido ni existe en la patología tumoral o en la cirugía urgente". "Las indicaciones pudieron cambiar al principio de la pandemia, pero posteriormente volvieron a la misma situación prepandemia y actualmente son las mismas que hace un año", ha agregado.

En cambio, según reconoce, "en la patología no tumoral de gravedad moderada si hay un retraso en la realización de la cirugía que, en el caso del Hospital Ramón y Cajal, es de 3-4 semanas; en la patología no tumoral leve (hernias, por ejemplo) la demora es mayor (de varios meses) y dependerá de la evolución de la segunda ola".

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