Publicado 15/07/2021 13:21CET

Experta augura que la frontera de la medicina llegará con la cura de las enfermedades degenerativas

Archivo - Hombre en silla de ruedas. ELA
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MÁLAGA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

La directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, ha participado en este miércoles en el curso de verano 'Inteligencia de futuro', organizado por la Fundación General de la Universidad de Málaga (Fguma), en formato dialogado, y ha considerado que la frontera de la medicina llegará cuando "podamos curar las enfermedades degenerativas", es decir, las que "nos acortan la vida".

La investigadora ha resaltado la trascendencia de estudiar "por qué enfermamos" y conocer los mecanismos que "determinan la longevidad" en la naturaleza, ya que "la muerte es de las primeras preocupaciones y angustias del humano". "No es un tema de moda, sino esencial para entendernos como seres humanos, también al resto de seres del planeta y resolver enfermedades", ha matizado.

En este encuentro, titulado 'Rediseñando la naturaleza humana: límites y propuestas', ha participado el catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la UMA Antonio Diéguez, que se ha mostrado neutral ante los sectores que "prometen la inmortalidad" de forma desmedida y los que afirman que "cualquier modificación sobre el ser humano atentaría contra la dignidad humana" o "jugar a ser Dios".

Ante esto, ha avisado de que los avances sobre "mejoramiento humano" no son "intrínsecamente malos" siempre que mantengan los aspectos éticos y no se "instrumentalice" a las personas. Por ello, ha recordado que la tecnología "no está fuera de control" y que esta "convive con organismos reguladores", por lo que considera "contraproducente e inútil" una prohibición total de las "biomejoras" porque tiene ventajas.

El debate también ha tratado las consecuencias sociales de una mayor longevidad en la sociedad actual. Por su parte, Blasco ha mostrado su optimismo porque "nos hará más cuidadosos con el planeta en el que vivimos" y porque "saber cuándo podemos enfermar nos aporta más libertad".

La científica atestigua que, a través de experimentos con ratones, es "posible vivir más años científicamente" sin necesidad de modificación genética que pueda heredar las nuevas generaciones y rompe con la concepción de que "alargar la vida" suponga "aumentar la vejez" sino mantenernos más jóvenes durante más tiempo.

En contraposición, Diéguez ha expresado algo más de escepticismo ante "una sociedad compuesta de seres humanos biomejorados" ya que "no está claro que sea una sociedad mejor".

Sobre la actividad científica en tiempos de pandemia, Blasco ha asegurado que "la ciencia nos ha salvado de la crisis" del coronavirus, a pesar de que esta sea "algo invisible para la mayoría de los ciudadanos", y que "nos salvarán de otras que lleguen".

El segundo encuentro de este mismo curso ha versado sobre los modelos culturales en época posCOVID. En el diálogo ha participado Aurora Rosales, directora ejecutiva del Teatro del Soho CaixaBank, proyecto creado por el actor, director y productor malagueño Antonio Banderas.

La experta ha advertido que aún hay que reflexionar más sobre los cambios producidos en la cultura y la implantación de la tecnología audiovisual surgida durante la pandemia. "La digitalización no tiene vuelta atrás en el sector cultural", ha asegurado. En lugar de hablar sobre "reinvención", apuesta por buscar la parte positiva de la "tendencia a la digitalización".

Sobre el Teatro del Soho, ha descrito la irrupción de la pandemia como una experiencia "traumática", pero destaca la capacidad de adaptación para continuar la actividad "surfeando" entre el cine y la televisión. Además, la directora tiene solo "buenas palabras" por la acogida del público malagueño y asegura que está muy agradecida ante "una apuesta muy importante" por la que el propio Banderas "se está dejando la piel".

Por último, Rosales ha criticado que las políticas culturales siguen sin considerarse "un bien esencial", que el teatro "nunca es una prioridad en tiempo de crisis" y que sus profesionales continúan siendo "unos supervivientes". "Un futuro sin cultura, sin teatro, sin música o sin arte es imposible para el ser humano", ha finalizado.

EL SUICIDIO COMO UNA PANDEMIA OCULTA

El coordinador del área 3 del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), Fermín Mayoral, en su participación en el Curso de Verano de la Universidad de Málaga 'Otras pandemias del siglo XXI', ha afirmado que había una pandemia oculta previa que era padecer una enfermedad mental, pero que se ha visibilizado mucho más por las consecuencias del coronavirus y el confinamiento.

"El suicidio es una pandemia que está en las agendas de todos los gestores de salud pública y va a tener un impacto a medio o largo plazo", ha enfatizado. En esta línea, ha indicado que varios estudios han demostrado que el suicidio aumentó durante los brotes epidémicos del SARS en 2003 y del MARS en 2009, como "en el colectivo de mayores de 65 años creció hasta un 30 por ciento".

Por esta razón, el experto reflexiona que, si esto se ha visto en un brote de escala reducida, hay que pensar que se va a reproducir y considera fundamental "el seguimiento de estas nuevas conductas suicidas para poner en marcha estrategias de prevención".

Respecto al impacto psicológico de la pandemia, ha afirmado que no ha sido generalizado y ha variado en función de determinados grupos de población, sobre todo, ha afectado a los colectivos más vulnerables, que en su opinión han pagado un precio más alto, como las personas mayores, los jóvenes, enfermos con trastornos previos y otros grupos más desfavorecidos como los migrantes o personas en situación económica complicada.

"La pandemia no ha sido sólo el virus, sino la estrategia que se ha llevado a cabo con el confinamiento y el distanciamiento social", ha sentenciado, reconociendo sobre la vuelta a la normalidad que "van a quedar secuelas como el miedo y la preocupación ante la nueva situación que van a afectar, especialmente a nivel social".

"En el futuro vamos a ser seres que han perdido la confianza y la seguridad; el sentido de invulnerabilidad previo de éxito se ha quebrado y se ha regresado a unos patrones de relación más íntimos que van en perjuicio de la sociabilización", ha concluido.

En la segunda jornada del Curso de Verano 'El futuro de la sanidad: el paciente', ha participado Julián Isla, responsable de recursos de consultoría de datos e Inteligencia Artificial (IA) en Microsoft España, quien ha explicado que en las empresas que hacen IA les gusta más hablar de sistemas de aprendizaje automático porque se está "un poco lejos" de tener entidades que se puedan llamar inteligentes.

Como ejemplos de estos modelos, Isla ha citado aplicaciones cotidianas como el recomendador de series de Netflix; las aplicaciones de Google que guían mientras se conduce o el asistente de voz del móvil. "Poco a poco veremos cómo este tipo de tecnologías irá emergiendo y será difícilmente parable", ha augurado.

Por su parte, Francisco Lázaro, CISO de Renfe, en su intervención en el seminario 'Protección de Infraestructuras Inteligentes en la Industria 4.0' ha reconocido que el principal reto de la ciberseguridad en el Internet de las cosas fundamentalmente es que sea confiable y eso significa que desde el mismo momento del diseño disponga de seguridad.

José Valiente, del Centro de Ciberseguridad Industrial (CCI), ponente en este mismo curso, considera que la ciberseguridad es fundamental porque las tecnologías que están automatizando los proyectos de digitalización industrial están sufriendo muchos ataques.

La codirectora del curso 'Protección de Infraestructuras Inteligentes en la Industria 4.0', Concepción Cordón, ha esperado que los asistentes se hayan llevado una visión completa de los desafíos y los problemas actuales en las infraestructuras críticas inteligentes y cómo se están abordando. Según la experta, "la pandemia ha conseguido la digitalización por inmersión", ya que considera que se ha avanzado como en 20 años.