Publicado 05/10/2021 17:57CET

Experta afirma que en cirugía pediátrica cada detalle es "esencial para reducir la ansiedad en padres y niños"

La doctora Jiménez con una paciente que conduce un cochecito hasta la entrada a quirófano.
La doctora Jiménez con una paciente que conduce un cochecito hasta la entrada a quirófano. - QUIRÓNSALUD CÓRDOBA

CÓRDOBA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Una intervención quirúrgica "no tiene que ser una experiencia negativa", por lo que es "esencial cuidar cada detalle para reducir la ansiedad que provoca el paso por el quirófano a padres y niños", según ha indicado Victoria Jiménez, cirujana pediátrica del Hospital Quirónsalud Córdoba.

Según ha indicado la institución hospitalaria en una nota, Jiménez ha explicado que el equipo de cirugía pediátrica "se implica a través de distintas acciones para que el momento de una intervención quirúrgica no suponga una mala experiencia ni para los pacientes ni para sus padres". Se trata de humanizar la estancia de los pequeños en el hospital cuando acuden a someterse a una intervención.

En la consulta de cirugía pediátrica se explica el circuito de la intervención y cada momento de la estancia hospitalaria a los padres y también al niño, adaptando cada mensaje según su edad. El día de la operación los padres pueden acompañar a su hijo en todo momento, salvo el tiempo de la propia intervención en el quirófano.

Los niños entran a quirófano con su juguete favorito para que sientan más confianza y sea un momento menos angustioso, y los profesionales sanitarios siempre utilizan un lenguaje adaptado a los pequeños según su edad y capacidad de comprensión. De esta manera, el instante de separarse de los padres para ir a quirófano no supone un momento trágico, sino que se consigue que sea una situación más en el proceso de hospitalización del paciente.

Para ello el Hospital Quirónsalud Córdoba dispone de cochecitos que pueden conducir los propios niños hasta el quirófano, "haciendo de este momento una aventura", ha destacado la doctora.

Asimismo, durante el postoperatorio inmediato, los niños siempre están acompañados por uno de sus progenitores, así se despiertan en la Unidad de Recuperación Post Anestésica (URPA) con un referente familiar presente.

Se trata pues, ha insistido la doctora, de llevar a cabo distintas iniciativas que tienen como objetivo que tanto el paciente como sus padres sientan la implicación de todo el equipo (cirujanos, anestesistas, enfermeros, auxiliares y celadores) para que el niño viva esta experiencia de una manera positiva.

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