Publicado 19/05/2022 17:29

Experta advierte de que la obesidad no debe tratarse solo con dieta y aconseja un abordaje interdisciplinar

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   Se calcula que entre un 30 y un 60% de las personas con obesidad que hacen dieta recurrentemente, ganan más peso que el que pierden durante su régimen

   MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

   La obesidad es una enfermedad crónica que provoca que los pacientes que la padecen tengan un mayor riesgo de padecer cáncer, diabetes, problemas de colesterol, enfermedad cardiovascular o artritis y artrosis, por lo que no se debe ser tratada únicamente recurriendo a una dieta para perder kilos sino que se aconseja un abordaje interdisciplinar.

   Así lo ha puesto de manifiesto la doctora Daniela Silva, de la Unidad de Obesidad Integral de Vithas Internacional, con motivo del Día Europeo contra la Obesidad que se conmemora este próximo sábado, día 21 de mayo. A pesar de ser crónica, ha recordado la experta, tiene tratamiento, aunque para que sea efectivo se debe implementar bien y garantizar una adherencia a largo plazo.

   "La obesidad no debe tratarse únicamente con un régimen ya que estos pacientes tienen alteraciones metabólicas y hormonales que no se tratan con una dieta. Cuando los pacientes con obesidad recurren a dietas muy estrictas suelen frustrarse pues muchas veces no logran bajar de peso de forma efectiva", ha señalado la doctora Silva.

   En este sentido, se calcula que entre un 30 y un 60% de las personas con obesidad y sobrepeso que hacen dieta recurrentemente, ganan más peso que el que pierden durante su régimen. "Para lograr los objetivos es muy importante que el tratamiento sea individualizado e incluir un abordaje interdisciplinar. Como consecuencia, es habitual que tengan comportamientos de atracones o que coman de más y recuperen incluso más peso del que han perdido", ha concretado.

   Las personas con obesidad usualmente tienen alteraciones hormonales que dificultan su capacidad de regular su apetito y su sensación de saciedad, por lo que también se recomienda recurrir a los tratamientos farmacológicos.

   "Algunas de las herramientas farmacológicas con las que contamos en la actualidad precisamente interfieren en las rutas metabólicas alteradas de estos pacientes", ha indicado esta experta, apunta que por eso es importante reconocer la obesidad como una enfermedad crónica y entender que requiere tratamiento a largo plazo.

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como una persona obesa aquella cuyo Índice de Masa Corporal (IMC), es decir peso/altura, es superior a 30. No obstante, la doctora cree que esta definición ha quedado anticuada y en ocasiones puede generar conflicto ya que no hace diferenciación entre hombres y mujeres.

   "Algunas personas, especialmente hombres, tienen un IMC elevado como consecuencia de una masa muscular desarrollada. Por esta razón, el perímetro abdominal y el porcentaje de grasa corporal total son medidas complementarias que nos ayudan a identificar mejor a pacientes con obesidad", ha explicado.

   Así, el perímetro abdominal (PA) ayuda a identificar a pacientes con obesidad abdominal, un importante factor de riesgo cardiovascular). En este caso se trata de mujeres con PA mayor a 88 centímetros y hombres con un PA mayor de 102.

   En cuanto al porcentaje de grasa corporal, los hombres con más de 25% sería compatible con obesidad, mientras que en el caso de las mujeres, el punto de corte estaría en el 33%.

   Una diferenciación que la experta ve importante ya que por factores hormonales las mujeres en general tienen mayor cantidad de grasa corporal total que los hombres. "El mensaje que todos deberíamos tener claro es que el tratamiento para la obesidad tiene como objetivo la reducción del peso, pero sobre todo, lo que se busca es la prevención y el control o incluso reversión de patologías asociadas a la obesidad", ha concluido.

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