Publicado 14/07/2021 12:34CET

Un estudio revela que las lentes progresivas ocupacionales reducen la prevalencia del síndrome visual informático

Archivo - Un estudio de la UA dice que las lentes progresivas ocupacionales rebajan la prevalencia del síndrome visual informático
Archivo - Un estudio de la UA dice que las lentes progresivas ocupacionales rebajan la prevalencia del síndrome visual informático - ROBERTO RUIZ DE ZAFRA - Archivo

ALICANTE, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Alicante (UA) han llevado a cabo un estudio en trabajadores de la institución mayores de 45 años, todos ellos usuarios de lentes progresivas generales y dispositivos digitales, para estimar la prevalencia del Síndrome Visual Informático (SVI).

Se trata de un trastorno que produce problemas como visión doble o borrosa, ojo seco e incluso dolor de cabeza y que afecta a más del 70 por ciento del personal de la administración pública y la educación por un uso prolongado de pantallas electrónicas del ordenador, tabletas y móviles.

Por ello, uno de los puntos claves de este trabajo, publicado recientemente en las revistas científicas 'Ophthalmic and Physiological Optics' y 'Journal of Environmental Research and Public Health', ha sido comparar el SVI que se percibe con el uso de dos diseños de lentes como son progresivas de uso general contra las ocupacionales.

Según los resultados, la prevalencia de SVI con sus propias lentes era del 68,1%. Una vez actualizada la refracción, a los tres meses de emplear las progresivas de uso general disminuyó al 33,3% y, a los tres meses de emplear las progresivas ocupacionales, esta cifra bajó hasta el 18,8%, según ha informado la institución académica en un comunicado.

El SVI puede producirse por factores de riesgo en el puesto de trabajo como una mala iluminación, brillos en la pantalla, distancias de trabajo y posturas inadecuadas, condiciones nocivas de temperatura y humedad o por una combinación de todos ellos.

Pero existen factores de riesgo propios del trabajador que también pueden agravar esta sintomatología como el sexo, la edad, padecer ciertas enfermedades sistémicas y/o síndromes relacionados con el ojo seco, el uso de algunos fármacos y lentes de contacto, entre otros.

La investigación realizada por la UA evidencia que "tanto las mujeres como aquellos que trabajaban con una postura de cuello o iluminación inadecuada presentaron el triple de probabilidad de sufrir este síndrome", según ha señalado la profesora del Departamento Óptica, Farmacología y Anatomía de la UA, Mar Seguí.

"Los trabajadores que no presentaron errores refractivos de lejos tenían más probabilidad que los miopes, hipermétropes o astigmatas de mejorar con las lentes ocupacionales", ha indicado la especialista.

Igualmente, tras el seguimiento realizado durante un año, "el 73,9% de los trabajadores eligió las lentes ocupacionales como su primera opción para el uso de ordenador, en comparación con el 17,4% que prefirió las lentes progresivas de uso general", añade la experta de la UA.

Así, ha concluido que tras el seguimiento realizado durante un año, "el 73,9% de los trabajadores eligió las lentes ocupacionales como su primera opción para el uso de ordenador, en comparación con el 17,4% que prefirió las lentes progresivas de uso general".

El estudio se realizó en 109 trabajadores (62 hombres y 47 mujeres) de la UA, mayores de 45 años y usuarios de lentes progresivas generales y ordenadores de sobremesa.

Al inicio se citó a cada uno de ellos para evaluar y conocer su estado refractivo y, posteriormente, se les proporcionó la compensación adecuada mediante la adaptación de dos diseños de lentes oftálmicas: las progresivas de uso general y después las ocupacionales. Cada uno de los diseños se utilizó durante tres meses en el puesto de trabajo.

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