Actualizado 07/10/2014 12:36 CET

Un estudio muestra que el arándano rojo puede ser una alternativa a los antibióticos para tratar la cistitis postcoital

Arándano Rojo
EUROPA PRESS

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

El arándano rojo americano puede ser una alternativa eficaz a los antibióticos para el tratamiento de la cistitis postcoital, la principal causa de infecciones urinarias recurrentes, según ha mostrado una investigación realizada en los hospitales Quirón y General Universitario de Valencia y publicada en 'BMC Urology'.

El estudio, realizado con un preparado específico de laboratorios VitaGreen, ha comprobado que tras un tratamiento de tres a seis meses con este complemento alimenticio, de dispensación farmacéutica, se consigue reducir de forma significativa las infecciones sintomáticas.

Las propiedades del arándano rojo se atribuyen a sus proantocianidinas (PAC), un grupo de compuestos polifenólicos presentes en la mayoría de plantas, especialmente en algunos frutos. "Son las de tipo A las que se relacionan con la actividad antiadhesiva y que disminuyen la adherencia de Escherichia coli a las paredes de las vías urinarias", ha explicado el coautor de la investigación, Francisco Sánchez Ballester.

En concreto, según el estudio, la dosis óptima de PAC para prevenir los episodios de cistitis es de 118 miligramos al día. Con ello, se consigue disminuir en un 75 por ciento el número de infecciones urinarias después de 3 meses de ingesta de estos productos y de hasta el 93 por ciento seis meses después.

Y es que, uno de los problemas del tratamiento de la cistitis es la resistencia bacteriana a los antibióticos que va en aumento según diferentes estudios. "Esto se debe al mal uso que suele hacerse de este tipo de medicamentos con lo que muchas pacientes, a la hora de tratar sus infecciones de orina, buscan nuevos métodos, incluso para la prevención", ha aseverado Sánchez Ballester.

A diferencia de los antibióticos, el arándano rojo americano está exento de efectos secundarios de consideración y puede tomarse durante periodos prolongados, tanto para la prevención como para el tratamiento, en este último caso incluso en combinación con los antibióticos.

"Sin embargo, para garantizar su eficacia y seguridad "es imprescindible que sean dispensados con el consejo de un profesional como ocurre en las oficinas de farmacia, y que los preparados se presenten en una forma farmacéutica que facilite la dosificación como cápsulas, comprimidos o sobres", ha advertido la profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de INFITO, Teresa Ortega.

EL 12% DE LAS MUJERES LA SUFRE DE MANERA RECURRENTE

Por otra parte, los autores del estudio han señalado también que el 37 por ciento de las mujeres sufre al menos un episodio de cistitis durante su vida, y, de ellas, el 20 por ciento vuelven a padecerlo en los dos meses siguientes debido a "una mala curación de la infección, resistencia a los antibióticos o pobres hábitos de higiene". De hecho, el 12 por ciento las sufre de manera recurrente, teniendo más de dos episodios al año.

Afecta sobre todo a mujeres entre los 20 y 60 años y sus causas más comunes son la alteración de la flora vaginal, el frío y la humedad, la baja inserción del meato uretral, el estreñimiento crónico, la falta de lubricación y frecuencia de las relaciones sexuales, la retención urinaria y el mal uso de los antibióticos.

"Durante el coito se facilita el intercambio de bacterias y hay mayor riesgo de contraer una infección urinaria, sobre todo si se practica sexo anal ya que la principal causante, 'E. coli', suele adherirse cerca del ano", ha zanjado Sánchez Ballester.