El investigador Francisco Dasí - UV
VALÈNCIA, 11 May. (EUROPA PRESS) -
La Universitat de València (UV) lidera un reciente estudio que aporta nuevas evidencias sobre el papel de los antioxidantes en los tratamientos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los resultados, publicados en la revista científica Antioxidantes, permiten identificar elementos clave para mejorar las terapias de esta afección.
La investigación está dirigida por Francisco Dasí, profesor del Departamento de Fisiología (UV), director del grupo de Investigación en Enfermedades Raras Respiratorias de la UV y miembro del grupo de investigación en Enfermedades Respiratorias de Incliva.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta a más de 400 millones de personas en todo el mundo y se encuentra entre las principales causas de morbilidad y mortalidad. "Lamentablemente, no tiene cura. Los tratamientos actuales alivian los síntomas, pero no detienen su avance. Por eso, encontrar nuevas estrategias que complementen las terapias existentes es una prioridad", subraya Francisco Dasí.
Más allá de factores de riesgo clásicos como el tabaquismo y la exposición a contaminantes ambientales, la investigación desarrollada destaca la creciente evidencia de la relación entre el estrés oxidativo como un mecanismo clave en el desarrollo, la progresión y las agudizaciones de la EPOC, lo que justifica el uso de sustancias antioxidantes para el tratamiento de la enfermedad.
Se han llevado a cabo ensayos clínicos aleatorizados previos donde se han evaluado numerosos componentes con capacidad antioxidante, pero su relevancia clínica real continúa siendo incierta. Es por ello que se ha planteado este estudio, con el objetivo de evaluar los efectos de estrategias con antioxidantes en las terapias de la EPOC. "Es importante porque pone el foco en un mecanismo que durante años ha estado en segundo plano: el daño que los radicales libres causan en los pulmones", indica Dasí.
IMPLICACIONES DE LA INVESTIGACIÓN
Este estudio amplía el conocimiento sobre los tratamientos de la enfermedad y sirve como punto de partida para seguir mejorando la calidad de vida de la población afectada.
"Hasta ahora, existían estudios aislados en los que se había analizado el efecto de distintos antioxidantes en pacientes con EPOC, pero los resultados eran dispersos y difíciles de comparar. La novedad de este trabajo es que se reúne y analiza conjuntamente la evidencia de 19 ensayos clínicos, lo que permite sacar conclusiones más sólidas", ha resaltado Dasí.
Los hallazgos muestran que las intervenciones con un tipo de antioxidante (N-Acetilcisteína) se asocian con una reducción significativa del riesgo de empeoramiento de los síntomas. Esto sugiere que el uso de antioxidantes puede tener beneficios clínicos relevantes en el tratamiento de la EPOC.
La N-Acetilcisteína "es un fármaco ya conocido, asequible y con un buen perfil de seguridad, lo que facilitaría su incorporación a la práctica clínica. Además, al reducir las agudizaciones mejora el bienestar del paciente y disminuye la carga sobre el sistema sanitario, ya que estas crisis son una de las principales causas de hospitalización en personas con EPOC", ha añadido Dasí.
De las conclusiones se desprende también que las intervenciones que combinan antioxidantes con la práctica de ejercicio físico presentan mejores resultados. En este sentido, los antioxidantes estudiados pueden suponer una estrategia de apoyo complementaria a los tratamientos habituales de la EPOC.
Aun así, el grupo de especialistas recalca que hace falta seguir investigando para obtener resultados concluyentes antes de llevar a la práctica clínica estas terapias. Por todo ello, el estudio se plantea como una línea de investigación prometedora y refuerza la necesidad de continuar desarrollando estrategias para mejorar los tratamientos de la enfermedad.
El equipo investigador lo forman, además de la Universitat de València a través de las Facultades de Medicina y Odontología y de Enfermería y Podología, la Universidad Católica de València, los institutos de investigación sanitaria Incliva y La Fe, y los hospitales Clínico de València y Universitario de Navarra. La investigación ha sido financiada por la Generalitat Valenciana, con la subvención número CIAICO/2023/099.