Archivo - Imagen de recurso de una próstata. - JAMESBENET/ ISTOCK - Archivo
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio ha demostrado la eficacia de una técnica que concentra toda la radioterapia para tratar el cáncer de próstata en cinco sesiones, logrando que a los dos años el 96,4 por ciento de los pacientes tenga la enfermedad controlada y presente bajos efectos secundarios tardíos.
El estudio multicéntrico realizado en 12 centros de GenesisCare en España ha analizado a 250 pacientes con cáncer de próstata localizado tratados con SBRT o radioterapia estereotáctica corporal. En su desarrollo han participado 28 investigadores, con la colaboración de profesionales de instituciones nacionales e internacionales ajenas a GenesisCare.
La principal conclusión del estudio publicado en 'Clinical and Translational Oncology' es que, a los dos años, el 96,4 por ciento de los pacientes mantenía la enfermedad controlada según el PSA, con tasas bajas de efectos secundarios tardíos.
"Alcanzar un control de la enfermedad del 96,4% a los dos años nos permite sentarnos delante del paciente y hablar con total transparencia sobre lo que sabemos hoy, con datos que son realmente esperanzadores. Para una persona que acaba de recibir un diagnóstico de cáncer, poder tener esa conversación lo cambia todo", explica el oncólogo radioterápico y coordinador médico de GenesisCare Talavera de la Reina (Toledo) y primer autor del estudio, Sigfredo Elías.
Según ha explicado, la SBRT (también llamada SABR) es un tipo de radioterapia que utiliza tecnología de última generación para dirigir la radiación con precisión milimétrica al tumor, protegiendo al máximo los tejidos de alrededor. Esa precisión es la que permite concentrar todo el tratamiento en solo cinco sesiones, frente a las 20 o 39 que requiere la radioterapia convencional. En la práctica, el paciente completa su tratamiento en unos diez días en lugar de en dos meses. "No solo se trata de tratar con radioterapia en menos tiempo, sino también con mucha precisión y eficacia", añade Elías.
En este estudio, además, el 99 por ciento de los pacientes recibió un gel espaciador entre la próstata y el recto -un procedimiento ambulatorio que aleja el recto de la zona de radiación-. Este detalle, combinado con sistemas de imagen que verifican la posición del paciente en cada sesión, es una de las claves de los buenos resultados.
"No es hacer menos, es hacerlo mejor. La precisión tecnológica que tenemos hoy nos permite dar en cinco días lo que antes necesitaba semanas y, este estudio demuestra que los resultados son excelentes. Pero lo que de verdad importa es lo que eso significa para el paciente que tienes delante: menos días de tratamiento, menos alteración de su rutina, menos carga emocional", ha señalado el oncólogo radioterápico y director médico de GenesisCare España - Oncología Radioterápica e Investigación, coordinador del estudio, Felipe Couñago.
EFECTOS SECUNDARIOS CONTENIDOS
En cuanto a los efectos secundarios que pueden aparecer a partir de los seis meses, solo un 7,6 por ciento presentó problemas urinarios que requirieron atención, un 1,2 por ciento problemas intestinales y un 14,3 por ciento alguna alteración de la función sexual. Además, casi el 90 por ciento de los síntomas urinarios se resolvieron durante el seguimiento y más de tres de cada cuatro pacientes mantuvieron o recuperaron su función sexual.
"Después de años tratando y siguiendo a nuestros pacientes, lo que más valoro de este estudio es que las cifras confirman lo que vemos cada día en consulta. Muchos pacientes terminan las cinco sesiones y nos preguntan: '¿ya está?'. Les cuesta creerlo. Y cuando, meses después, ven que el PSA está controlado, el alivio es enorme", ha destacado Romero.
Por último, los autores reconocen que dos años de seguimiento es un punto de partida sólido, pero que en el cáncer de próstata los resultados se valoran a largo plazo. El seguimiento de los 250 pacientes continúa y ya se están preparando análisis con un periodo de observación más amplio.
Aun así, aseguran que el mensaje es esperanzador, ya que hoy se dispone de un tratamiento capaz de controlar la enfermedad con una eficacia comparable a las opciones tradicionales, pero en solo cinco días, con efectos secundarios contenidos y con el respaldo de datos procedentes de 12 centros españoles.