Archivo - Control del nivel de glucemia en un paciente de diabetes con un glucómetro. - SIMPSON33/ISTOCK - Archivo
MADRID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
El inhibidor del cotransportador sodio-glucosa 2 (iSGLT2) dapagliflozina, utilizado como terapia complementaria al tratamiento antidiabético habitual, se asocia con un mejor control cardiometabólico a lo largo del tiempo en comparación con el tratamiento antidiabético estándar en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2), según un estudio, patrocinado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y ganador de una Beca de la Fundación de la Sociedad Española de Arteriosclerosis.
Según explica el doctor Antonio Ruiz García, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coinvestigador principal del estudio, "en la consulta diaria comprobamos que muchos pacientes con diabetes tipo 2 no solo tienen dificultades para controlar la glucemia, sino que acumulan otros factores de riesgo como la hipertensión y sobre todo el exceso de peso. Este estudio muestra que añadir dapagliflozina permitió abordar de forma conjunta varios factores de riesgo, lo que se tradujo en un mejor control cardiometabólico global del paciente".
El estudio AGORA-AP1,2, con financiación no condicionada a un proyecto presentado a una convocatoria de AstraZeneca Internacional, distinguía también una cohorte de pacientes que, a pesar de presentar niveles persistentemente elevados de hemoglobina glicada A1c (HbA1c), no experimentaban cambios en su tratamiento, situación definida como inercia terapéutica.
El seguimiento se realizó durante un periodo de más de 18 meses en condiciones de práctica clínica habitual. En total, se incluyeron 535 pacientes con DM2, de los cuales el 39,1% eran mujeres, con una edad media de 63,8 más menos 8,2 años, un índice de masa corporal medio de 30,4 más menos 4,9 kg/m2 y una HbA1c media de 6,93 más menos 0,9% al inicio del estudio.
En palabras del doctor Vicente Pallarés Carratalá, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coinvestigador principal del estudio, "los resultados ponen de manifiesto el impacto clínico de la inercia terapéutica. Mantener el mismo tratamiento cuando el paciente no está bien controlado tiene consecuencias claras. Frente a ello, intensificar el tratamiento de forma temprana, como ocurre con la introducción de dapagliflozina, podría permitir mejorar de manera significativa los resultados en salud".
El tratamiento con dapagliflozina mostró además una reducción numérica de eventos adversos, excepto una mayor tasa de infecciones genitales, con un perfil de seguridad coherente con estudios previos, lo que respalda su utilización en la práctica clínica habitual.
Los investigadores principales Antonio Ruiz y Vicente Pallarés señalan que "el perfil de seguridad observado en este estudio es consistente con lo que ya conocíamos por ensayos clínicos y otros estudios en vida real. Esto es especialmente importante en atención primaria, donde tratamos a pacientes mayores, con comorbilidades y con múltiples tratamientos farmacológicos".