Archivo - La estimulación cognitiva digital muestra beneficios en el deterioro cognitivo leve en Parkinson - NEURONUP - Archivo
MADRID 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
La estimulación cognitiva digital a través de la realidad virtual inmersiva y el entrenamiento cognitivo digital muestra beneficios en el deterioro cognitivo leve en Parkinson, concretamente se asocian a progresos significativos en la cognición global, el funcionamiento diario y la calidad de vida percibida, según señalan desde NeuronUP.
Los datos se desprenden de un estudio publicado en la revista 'Scientific Reports', en el que ha participado la plataforma digital NeuronUP, que investiga el impacto de dos intervenciones tecnológicas en personas con deterioro cognitivo leve asociado al Parkinson, una fase previa a la demencia para la que no existen tratamientos farmacológicos aprobados.
El análisis se desarrolló durante 24 semanas y mostró que ambas intervenciones se asocian a mejoras significativas en la cognición global, el funcionamiento diario y la calidad de vida percibida. "Este tipo de investigaciones refuerzan la importancia de desarrollar herramientas digitales que permitan intervenir de forma temprana y personalizada en el deterioro cognitivo asociado al párkinson. Plataformas como NeuronUP abren nuevas vías para mejorar la autonomía y la calidad de vida de los pacientes", comenta Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP.
En el caso del entrenamiento cognitivo digital, implementado mediante NeuronUP, se sugieren mejoras consistentes en dominios clave: funciones ejecutivas, atención, memoria, lenguaje y cognición social. Estas mejoras se lograron a través de actividades diseñadas específicamente para entrenar cada capacidad de forma estructurada, personalizada y adaptativa. La plataforma permitió ajustar el nivel de dificultad en función del rendimiento del paciente, facilitando una intervención individualizada que optimiza el proceso terapéutico y favorece la adherencia.
"Un ejemplo real sería el hacer un puzzle. Podemos comenzar con uno de 100 piezas y, si lo dominamos, avanzar a uno de 150; pero si resulta demasiado complejo, podemos reducir la dificultad hasta mejorar. El contenido también se adapta a los intereses de la persona, como elegir un puzzle con una imagen que le resulte motivadora. Este mismo principio se aplica en NeuronUP, donde la plataforma ajusta automáticamente la dificultad en función del rendimiento, lo que permite una intervención verdaderamente personalizada, con actividades variadas en diseño y contenido según las necesidades de cada perfil", explica Medina.
Uno de los elementos más innovadores del ensayo han sido los biomarcadores digitales, que son datos objetivos recogidos mediante dispositivos tecnológicos y que reflejan cómo funciona el cuerpo o la mente. Con este enfoque, es posible analizar de forma precisa la progresión cognitiva sesión a sesión, lo que permite detectar cambios sutiles que pueden pasar desapercibidos con métodos más tradicionales.
A nivel neurobiológico, el estudio también ha permitido identificar cambios en la conectividad funcional de redes cerebrales implicadas en el control ejecutivo y otros procesos cognitivos más complejos. Estos hallazgos apuntan a mecanismos de neuroplasticidad, es decir, a la capacidad del cerebro para reorganizarse y adaptarse como respuesta al entrenamiento.