Archivo - Prostata. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / PALMIHELP - Archivo
MADRID, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) han encontrado una forma prometedora de frenar el crecimiento del cáncer de próstata resistente al tratamiento al identificar dos vías que pueden ser atacadas simultáneamente para tratar tumores de próstata transdiferenciados.
Aproximadamente uno de cada ocho hombres es diagnosticado con cáncer de próstata a lo largo de su vida y, aunque muchos sobreviven, puede convertirse en una enfermedad metastásica.
La mayoría de los cánceres de próstata tienen una apariencia similar a la de las glándulas y expresan genes glandulares. También dependen de los andrógenos, hormonas masculinas como la testosterona, para su crecimiento. Por este motivo, los inhibidores del receptor de andrógenos son el tratamiento principal en el cáncer de próstata metastásico.
Aunque estos fármacos son eficaces en un principio, casi todos los pacientes acaban desarrollando resistencia al tratamiento.
Algunos de estos tumores resistentes se adaptan activando diferentes vías que, en última instancia, modifican la estructura de las células, haciéndolas menos glandulares y permitiéndoles adoptar identidades diferentes. Este proceso se denomina transdiferenciación.
En un nuevo estudio, publicado en la revista 'JCI Insight', los investigadores identificaron dos vías que pueden ser atacadas simultáneamente para tratar tumores de próstata transdiferenciados. Esperan que sus hallazgos también puedan aplicarse a otros cánceres transdiferenciados, incluidos los de pulmón y páncreas.
Estudios previos han demostrado que la pérdida de los genes TP53 y RB1 está asociada con la transdiferenciación en el cáncer de próstata. Sin embargo, las razones subyacentes no se comprendían bien.
El equipo examinó primero diferentes líneas celulares de cáncer de próstata para ver qué vías celulares se veían afectadas cuando TP53 y RB1 estaban ausentes.
"Observamos que esta transición tiene dos vertientes: la pérdida de genes glandulares y la activación de programas celulares que provocan el cambio de identidad hacia células madre", afirma Joshi Alumkal, profesor de Medicina Interna-Hematología/Oncología y miembro del Centro Oncológico Rogel.
La combinación de dos fármacos ralentiza el crecimiento del cáncer de próstata. Anteriormente, el equipo había demostrado que una clase de fármacos llamados inhibidores de bromodominio BET pueden bloquear las vías que permiten a las células del cáncer de próstata activar programas de identidad alternativos. Sin embargo, estos fármacos no lograron bloquear de forma permanente la progresión de la enfermedad.
En el presente estudio, los investigadores confirmaron que, si bien los inhibidores del bromodominio BET podían ralentizar el crecimiento de las líneas celulares cancerosas, no eran capaces de eliminarlas.
Posteriormente, se centraron en el uso de inhibidores de la ADN metiltransferasa, o DNMT, que pueden reactivar genes, incluidos los genes glandulares que cambian la identidad de los cánceres de próstata y que a menudo se pierden. Estos inhibidores han sido aprobados por la FDA para otros trastornos como el cáncer de sangre.
Los investigadores descubrieron que el uso combinado de inhibidores del bromodominio BET y de la DNMT suprimía mejor el crecimiento de las líneas celulares de cáncer de próstata en comparación con el fármaco solo. Se obtuvieron los mismos resultados en tumores implantados en ratones.
"Cuando utilizamos ambos fármacos, logramos revertir una parte significativa de los cambios en la expresión genética que se producen en los tumores, lo cual es alentador --señala Will Storck , doctor y especialista del laboratorio de investigación de Alumkal--. También resulta prometedor que hayamos observado una reducción significativa del crecimiento tumoral incluso a dosis muy inferiores a la dosis recomendada, y que esta combinación de fármacos fuera bien tolerada por los ratones".
Los investigadores quieren comprender mejor qué genes específicos son responsables de los efectos antitumorales que observaron en el estudio y si existen biomarcadores específicos que puedan identificar qué pacientes se beneficiarían de la combinación de fármacos.
También les interesa comprender si pueden bloquear la transdiferenciación antes de que comience el proceso. "Prevenir la aparición de la transdiferenciación sería clave para la supervivencia del paciente", apunta Alumkal.
"Distinguir entre los pacientes cuyos tumores nunca experimentarán esta transición y aquellos cuyos tumores sí podrían, nos ayudará a utilizar este tratamiento de forma eficaz y temprana", añade.
Los investigadores esperan desarrollar nuevos ensayos clínicos para comprobar si esta combinación de fármacos funciona en pacientes con cáncer de próstata transdiferenciado. También confían en que el uso simultáneo de ambos tipos de inhibidores funcione en otros tipos de cáncer transdiferenciado.