Especialista indica que el paciente de patología autoinmune sistémica presenta "tasas más altas de ansiedad y depresión" - SER
MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El reumatólogo en el Complejo Hospitalario de Ourense (CHOU), doctor Rafael B. Melero, ha afirmado que los pacientes de enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas "presentan tasas más altas de ansiedad y depresión que la población general", algo que han demostrado "diversos estudios".
En estas personas, "la afectación emocional no es algo anecdótico", ha destacado Melero, quien ha participado en la II Jornada para pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas, celebrada en el pontevedrés Hospital Meixoeiro de Vigo, con la participación de casi 200 ciudadanos. Este encuentro ha estado enmarcado en el 11º Simposio SER de enfermedades autoinmunes sistémicas (EAS), bajo la organización de la Sociedad Española de Reumatología.
Ahondando en el aspecto mental, este especialista ha destacado que, "en algunas patologías, como el lupus, por ejemplo, aproximadamente un tercio de los pacientes puede presentar síntomas depresivos en algún momento, y la ansiedad puede ser incluso más frecuente". "Inflamación y estado de ánimo no son mundos separados: se sabe que la inflamación sistémica puede influir en circuitos cerebrales relacionados con la motivación y el ánimo", ha añadido.
Estas enfermedades, que son crónicas y, con frecuencia, cursan en forma de brotes, provocando un profundo impacto en la calidad de vida de forma multidimensional, no solo afectan, por tanto, a las articulaciones o a órganos concretos, también influyen en el ámbito psicológico, social y laboral, así como en la forma física, y esto puede ocurrir de manera continuada, fluctuante o impredecible.
"Un diagnóstico precoz, tratamientos adecuados y un enfoque multidisciplinar pueden marcar una gran diferencia y permitir una vida activa normal", ha declarado, por su parte, el presidente del Comité Organizador Local de esta cita, el doctor José María Pego, que ha destacado, en este contexto, la aparición de dolor o fatiga intensa, además de limitaciones funcionales y, en ocasiones, de movimiento.
A juicio de Pego, "algunos de los síntomas son persistentes e invisibles, generando, también, un impacto psíquico importante". El cambio en la imagen corporal, inducido por estas enfermedades o por sus tratamientos, puede llevar a pérdida de confianza, especialmente en edades más complejas, como la adolescencia, ha señalado, al tiempo que ha puesto de relieve el impacto laboral, basado, principalmente, en la reducción de productividad, absentismo laboral y, en algunos casos, incapacidad laboral.
"El dolor, la impotencia funcional y las comorbilidades de estas patologías generan ansiedad y depresión, aspectos que inciden negativamente en la productividad, no solo laboral, sino, también, escolar y en la participación social", ha insistido la presidenta de la Liga Reumatológica Española (LIRE) y de la Liga Reumatológica Gallega, la doctora Ana Vázquez, quien ha agregado que "el 99 por ciento de las personas que acuden necesitan tratamiento psicológico; el 92 por ciento, terapia ocupacional; y el 65 por ciento, atención logopédica para reestructurar el daño emocional, cognitivo y psicofuncional".
RECONOCER LA AFECTACIÓN MENTAL
Ante esta coyuntura, la presidenta de la Asociación Gallega de Lupus (AGAL) y miembro de la Junta Directiva de Felupus, Nuria Carballeda, ha manifestado que es "fundamental" que se reconozca la afectación mental "para que se pueda ofrecer ayuda", ya que "es innegable que la aparición de una enfermedad autoinmune ocasiona un vuelco drástico en la vida del paciente", por lo que estos son "motivos más que suficientes para que la persona entre en un proceso de ansiedad, depresión o miedo...".
"Estamos luchando por una atención psicológica digna, que forme parte en el tratamiento habitual de las personas que padecen enfermedades autoinmunes", ha continuado Carballeda, lo que ha sido compartido por Melero, que ha afirmado que es necesario "reconocer que la salud emocional no es algo secundario: es parte del tratamiento médico". "Al reducir la inflamación, muchas veces se mejora el dolor, la energía y la función, repercutiendo positivamente en el estado de ánimo", ha explicado.
Además, los especialistas han señalado que "es esencial la colaboración de Enfermería especializada y el uso de herramientas digitales desarrolladas" por la SER, "como inforeuma.com", ya que "es fundamental saber dónde buscar información de calidad". "El verdadero éxito no es únicamente reducir la actividad inflamatoria, sino lograr que ese control se traduzca en una vida más plena y autónoma", ha asegurado Melero.
Por último, este especialista, que ha asegurado que "el futuro se dirige hacia una Medicina cada vez más personalizada, con mejores biomarcadores y terapias más dirigidas, pero también con una visión más integral de la calidad de vida", ha concluido afirmando que esta última "es un objetivo clínico en sí mismo".