Actualizado 07/10/2014 6:29:59 +00:00 CET

España contribuye de forma relevante a nivel internacional para mejorar la atención de la enfermedad tromboembólica

Más de 49.000 pacientes de 200 hospitales de 20 países europeos y americanos, conforman este registro puesto en marcha por la SEMI

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

España contribuye a nivel internacional de forma "muy importante" para mejorar la atención de LOS pacientes enfermedad tromboembólica a través del registro RIETE, puesto en marcha por esta entidad en 25 hospitales hace 12 años y que hoy en día conforman más de 49.000 pacientes de 200 hospitales de 20 países europeos y americanos, como Alemania, Francia, Italia, Israel, Estados Unidos o Canadá.

Así lo ha explicado la presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la doctora Pilar Román, en el marco del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna, que concluye este viernes en Málaga y que ha reunido a cerca de 2.000 expertos, para dar a conocer los últimos avances en esta patología.

Para el doctor Manuel Monreal, coordinador del Grupo de trabajo de Enfermedad Tromboembólica de la SEMI e impulsor del registro, "este estudio nos ha permitido demostrar que somos capaces de trabajar en equipo, de compartir y generar conocimiento y de exportar nuestros proyectos a otros países más adelantados".

Cada año se producen unos 150.000 casos de enfermedad tromboembólica en España, patología que puede manifestarse como una trombosis venosa profunda o como una embolia pulmonar. Entre los factores de riesgo de sufrir esta patología -tercera causa de muerte vascular en nuestro país, tras el infarto de miocardio y el ictus- se encuentran la inmovilización (por estar unos días en cama o por llevar un yeso o cabestrillo), la cirugía reciente (especialmente la cirugía en las piernas), el cáncer, los anticonceptivos, el embarazo y los viajes prolongados. No obstante, "casi la mitad de los casos aparecen sin una causa clara", precisa el doctor Monreal.

En este sentido, cabe destacar que se producen continuos adelantos en este campo, como los últimos métodos diagnósticos, las nuevas escalas pronósticas y los recientes fármacos, más seguros y/o más eficaces que los disponibles hasta ahora.

"Hasta hace poco conocíamos la enfermedad tromboembólica fundamentalmente a partir de los datos generados en los ensayos clínicos, con pacientes seleccionados. Sin embargo, RIETE nos enseña que uno de cada cuatro pacientes con enfermedad tromboembólica no puede entrar nunca en un ensayo clínico, bien por ser muy mayor, por tener insuficiencia renal o una neoplasia diseminada, o bien en el caso de las mujeres embarazadas. Estos pacientes existen y tienen a menudo complicaciones tromboembólicas que suelen ser más graves", explica el doctor.

Por todo ello, el registro RIETE se considera clave, al facilitar la historia natural de la enfermedad tromboembólica en los distintos subgrupos de pacientes en la vida real.