Archivo - Dolor de espalda. - STEPHANE NOIRET/ISTOCK - Archivo
MADRID 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
La anestesióloga y algóloga paliativista de Instituto Clavel Iliana Vega ha destacado las ventajas de la epiduroscopia como técnica mínimamente invasiva para el dolor lumbar crónico, al permitir en un único procedimiento obtener un diagnóstico preciso y tratar el origen del dolor de forma personalizada.
La epiduroscopia permite a los especialistas acceder al espacio epidural mediante una microcámara para visualizar directamente las estructuras responsables del dolor y actuar sobre ellas. "La gran ventaja de la epiduroscopia es que nos permite ver exactamente qué está ocurriendo dentro de la columna", ha apuntado la doctora para afirmar que esto ayuda a evitar en muchos casos procedimientos más agresivos.
A diferencia de otras técnicas diagnósticas, esta permite observar el interior del espacio epidural a través de una pequeña incisión en la región sacra y permite al especialista identificar adherencias, fibrosis, inflamación o compresiones nerviosas que, en ocasiones, no son visibles mediante las pruebas de imagen convencionales.
Tras el diagnóstico, la epiduroscopia permite tratar la causa del dolor, ofreciendo la posibilidad de liberar adherencias y cicatrices que comprimen las raíces nerviosas, mejorar la movilidad de los nervios afectados y la administración de medicación directamente sobre la zona donde se origina el dolor, reduciendo así la inflamación de forma altamente localizada.
La doctora ha señalado que, como no necesita cirugía, la recuperación del paciente es más rápida, además de que el riesgo de complicaciones se ve reducido.
Este procedimiento está especialmente indicado en pacientes con dolor lumbar crónico que no responde a tratamientos conservadores, síndrome de cirugía fallida de espalda, ciática o radiculopatía, hernias discales, fibrosis o cicatrices tras intervenciones de columna y otros casos en los que persisten las molestias pese a las infiltraciones u otros tratamientos habituales.