Archivo - Bebé prematuro. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ONDROOO - Archivo
MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
En un descubrimiento que desafía suposiciones arraigadas sobre la enterocolitis necrotizante, una enfermedad intestinal repentina y a menudo mortal que afecta a los bebés prematuros, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) han identificado factores predictivos de la enfermedad que hasta ahora se desconocían.
Si bien se ha sugerido que las bacterias son factores clave en esta devastadora enfermedad, los científicos no han logrado identificar características bacterianas intestinales específicas que permitan predecirla con fiabilidad. En este nuevo estudio, publicado en 'Gut' los investigadores descubrieron que, en la microbiota intestinal de los bebés, los virus que infectan a las bacterias y los genes de resistencia bacteriana a los antibióticos son indicadores adicionales de la enterocolitis necrotizante.
Los hallazgos son los primeros en demostrar que estos biomarcadores en las heces pueden predecir el riesgo de padecer enfermedades en humanos hasta ocho días antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
"La tasa de mortalidad por enterocolitis necrotizante ha variado poco desde que se describió por primera vez hace 65 años, y nuestra capacidad para predecirla ha sido prácticamente inexistente, hasta ahora", aporta Gautam Dantas, profesor Conan de Medicina de Laboratorio y Genómica en el Departamento de Patología e Inmunología de WashU Medicine y coautor principal del estudio. "Al demostrar que los virus intestinales que infectan bacterias y los genes de resistencia bacteriana a los fármacos pueden indicar con precisión el riesgo de un bebé con días de antelación, ofrecemos a los médicos una oportunidad para intervenir".
La enterocolitis necrotizante ataca la mucosa intestinal, que es frágil y aún no está desarrollada. A medida que la inflamación se agrava, se interrumpe el flujo sanguíneo al tejido intestinal, lo que provoca que secciones del delicado intestino se hinchen, se deterioren y mueran.
"Debido a las altas tasas de mortalidad y las graves complicaciones a largo plazo para los supervivientes, la enfermedad sigue siendo uno de los diagnósticos más temidos y difíciles en la unidad de cuidados intensivos neonatales", asegura la doctora Barbara Warner, coautora del estudio, titular de la Cátedra F. Sessions Cole de Medicina Neonatal y directora de la División de Medicina Neonatal de WashU Medicine, quien trata a bebés prematuros con enterocolitis necrotizante en el Hospital Infantil de San Luis.
LOS VIRUS QUE INFECTAN A LAS BACTERIAS PUEDEN ANTICIPAR LA ENFERMEDAD
El material genético de los virus se encuentra disperso en los genomas de las bacterias que habitan el intestino. En lugar de infectar células humanas como lo hace el virus de la gripe, estos virus -llamados bacteriófagos o fagos- atacan a las bacterias, integrando su ADN en el de su huésped bacteriano. Dicha integración puede transferir genes de resistencia a los antibióticos o de virulencia entre microorganismos, convirtiendo bacterias inofensivas en patógenos letales y resistentes a los medicamentos.
Para la investigación, se introdujeron algoritmos informáticos avanzados para analizar datos genéticos existentes obtenidos de muestras de heces de 43 bebés prematuros que desarrollaron enterocolitis necrotizante y 86 bebés prematuros sanos. Las muestras provenían de bebés nacidos entre las 23 y 33 semanas de gestación que estuvieron ingresados en las unidades de cuidados intensivos neonatales del St. Louis Children's Hospital y otros centros. Se recopilaron secuencias genómicas de fagos y genes de resistencia a antibióticos integrados en el ADN genómico de bacterias intestinales y se introdujeron esas secuencias genéticas en modelos de predicción de IA para identificar a los bebés prematuros con riesgo de desarrollar enterocolitis necrotizante.
El análisis reveló que las interacciones entre fagos y bacterias constituyen una importante señal de alerta temprana para la enterocolitis necrotizante de aparición precoz, que se presenta durante el primer mes de vida. Mediante el seguimiento de la huella genética de los fagos, los modelos predictivos del equipo identificaron qué bebés prematuros desarrollarían la enfermedad hasta ocho días antes de la aparición de los síntomas físicos, con una precisión aproximada del 75%.
LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS PREDICE LOS CASOS DE APARICIÓN TARDÍA
Los investigadores también descubrieron que la enterocolitis necrotizante de aparición tardía, que se manifiesta aproximadamente seis semanas o más después dl nacimiento, parece ser biológicamente distinta de los casos de aparición temprana. Observaron que la enterocolitis necrotizante de aparición tardía se caracteriza por la acumulación de genes de resistencia a los antibióticos en la microbiota intestinal, debido a la exposición acumulada a antibióticos durante estancias prolongadas en la UCI. Al rastrear esta acumulación genética, el equipo pudo predecir la enterocolitis necrotizante de aparición tardía hasta ocho días antes de la aparición de los síntomas con una precisión del 83%.
"Al demostrar que los fagos que infectan las bacterias intestinales desempeñan un papel importante en las enfermedades, este enfoque computacional abre las puertas al diagnóstico precoz de otras enfermedades inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la sepsis y las infecciones bacterianas resistentes a los medicamentos, que probablemente involucren fagos o se desencadenen por antibióticos", resumen los autores. "La biología de los fagos también podría estar dentro de la vía causal que conduce a la enterocolitis necrotizante y, de ser así, aportar información para nuevos enfoques de intervención".