Archivo - Sistema de Monitorización Flash de Glucosa (MFG). - JUNTA DE ANDALUCIA - Archivo
MADRID 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Diabetes (SED), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) han unificado criterios en un documento de consenso nacional para implantar la monitorización continua de glucosa (MCG) como el manejo estándar en personas con diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina basal.
Según señalan en un comunicado conjunto, este consenso busca transformar el abordaje de este perfil de población, que tienen dificultades para mantener sus niveles de glucosa incrementando de forma sustancial el riesgo de sufrir hiperglucemias e hipoglucemias, impactando negativamente en su evolución clínica y calidad de vida.
Para su elaboración, los expertos han evaluado la evidencia científica disponible basándose en la clasificación de la American Diabetes Association (ADA). A partir de ahí, han definido directrices prácticas para la implantación de la MCG en la rutina clínica, delimitando los objetivos de control, el seguimiento, la educación terapéutica y los criterios de retirada.
Hasta la fecha, la monitorización continua de glucosa (tanto en tiempo real como con escaneo intermitente) había consolidado su valor en personas con pautas intensivas de múltiples dosis de insulina. Este nuevo consenso extiende formalmente su relevancia como pilar del manejo estándar al colectivo en tratamiento con insulina basal (con o sin otros antihiperglucemiantes no insulínicos).
Los metaanálisis analizados revelan que la MCG reduce de forma consistente la HbA1c en un 0,3% de manera global, y hasta el 1,1% - 1,5% en diferentes estudios observacionales de la vida real. Asimismo, la monitorización se asocia a un notable incremento del Tiempo en Rango (TIR), menor variabilidad glucémica y una reducción drástica del tiempo en hipoglucemia. Con respecto al perfil de seguridad del paciente, los datos de ingresos hospitalarios muestran un impacto directo, como una reducción del 45% en los ingresos hospitalarios por hipoglucemia grave.
En el consenso, las sociedades médicas definen seis escenarios clínicos prioritarios en los que la implantación de la monitorización continua ofrece un valor especialmente relevante. Estos perfiles incluyen a personas con dificultades para el manejo de sus niveles glucémicos, pacientes con hipoglucemias graves o recurrentes, y profesionales de riesgo donde un episodio de hipoglucemia comprometa la seguridad propia o de terceros.
Asimismo, se prioriza su uso en adultos de edad avanzada o frágiles para facilitar la monitorización por parte de sus cuidadores, en personas que realizan el ayuno del Ramadán, o bien durante la gestación.
"Este consenso representa un paso importante hacia una gestión de la diabetes tipo 2 más proactiva y personalizada. Al extender el uso de la monitorización continua de glucosa, podemos ayudar a pacientes y profesionales sanitarios a tomar decisiones con una mejor información y mejorar los resultados a largo plazo", señala el doctor Francisco Javier Ampudia-Blasco, endocrinólogo y presidente de la Fundación SED.
En su opinión, para los médicos de Atención Primaria, "este documento es una guía que nos da las herramientas necesarias para prescribir y hacer el seguimiento de estos dispositivos directamente desde el primer nivel asistencial".
"El abordaje integral de la diabetes, que puede incluir educación diabetológica, tratamiento individualizado, actividad física regular, hábitos de vida saludables y seguimiento de los niveles de glucosa mediante sistemas de monitorización continua, incorpora diferentes herramientas y fuentes de información para el seguimiento clínico de las personas con diabetes", explica el doctor José Luis Portero, director médico de Abbott.