Archivo - Imagen de recurso diabetes. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NOPPAWAN LAISUAN
MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
La doctora Pilar Isabel Beato Víbora, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Badajoz (Extremadura), ha advertido de la "inequidad en el acceso" a sistemas de asa cerrada para los pacientes de diabetes en España, una situación que se produce tanto entre diferentes comunidades autónomas como entre hospitales o áreas sanitarias de la misma comunidad.
El uso de los sistemas de asa cerrada en España "es aún bajo, aunque se está extendiendo", según ha destacado la doctora Beato, coordinadora de la 'Guía de Uso de Sistemas de Asa Cerrada 2026', que ha elaborado y publicado el Grupo de Trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes (GTTAD) de la Sociedad Española de Diabetes (SED), con el objetivo de reunir todo el conocimiento sobre estos dispositivos y favorecer una consulta rápida para los profesionales sanitarios.
La guía describe ampliamente cuatro dispositivos, que integran sistemas de monitorización continua de la glucosa con bombas de insulina; de estos, tres ya están comercializados y para el otro se prevé su venta durante la primera mitad del año. En su elaboración han participado una veintena de profesionales, especialistas en endocrinología, ingeniería y educación en diabetes, entre otros, miembros del GTTAD y de la SED.
En la actualidad, los sistemas de asa cerrada están indicados en diabetes tipo 1, aunque cada vez hay más datos, procedentes de otros países, sobre el beneficio en otros tipos de diabetes, incluso en diabetes tipo 2. "Serán en el futuro el tratamiento estándar de todas las personas con diabetes tipo 1, probablemente desde el diagnóstico de la enfermedad, y se extenderá este uso a otros tipos de diabetes", ha avanzado Beato.
La doctora Carmen Quirós López, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari Mútua de Terrassa, en Barcelona (Cataluña), ha destacado que la aparición de este tipo de tratamiento representa un antes y un después en el manejo de la diabetes tipo 1, ayudando a los pacientes a mejorar su control metabólico, lo que revierte en una mejor calidad de vida.
"Cada vez más profesionales se deciden a iniciar sistemas híbridos de asa cerrada en sus pacientes, tal y como recomiendan las guías clínicas actuales", ha añadido Quirós, coordinadora del Grupo de Trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes de la SED.
La experta ha confiado en que el horizonte "es muy prometedor", algo en lo que ha coincidido el doctor Gonzalo Díaz Soto, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (Castilla y León), quien espera avances que generen "sistemas más automáticos, más fáciles de usar y más predictivos, con un objetivo final muy claro: mejorar resultados clínicos y reducir la carga diaria de vivir con diabetes".
EDUCACIÓN TERAPÉUTICA
La guía incluye apartados específicos donde se detallan los componentes de un sistema de asa cerrada, se exponen y comparan los modelos actualmente comercializados, se especifican las indicaciones de uso y también se dibujan las principales tendencias de futuro en este ámbito. Además, se dedica un capítulo concreto a la educación terapéutica, que resulta fundamental para obtener un buen resultado del uso de la tecnología en el tratamiento de la diabetes, incluso para los sistemas más avanzados.
Aunque los sistemas de asa cerrada cada vez son más automáticos y precisan menor intervención por parte del usuario, la educación terapéutica es fundamental tanto para que el usuario obtenga resultados óptimos con el dispositivo como para que su uso sea seguro y estén capacitados para resolver las intercurrencias que puedan aparecer en el día a día.
En este contexto, los autores de la guía han destacado que los profesionales que trasladan esta educación terapéutica deben contar con formación específica y estar totalmente actualizados.
Como se expone en este documento, el Programa Estructurado de Educación Terapéutica (PEET) debe cumplir una serie de estándares de calidad, entre los que destacan estar planificado siendo coherente con los objetivos, ser flexible en los contenidos que se facilitarán de manera progresiva, y estar basado en evidencia científica y disponible por escrito.