Empresas.-El Hospital Ruber Internacional dispone un programa que permite operar la válvula mitral sin abrir el esternón

El Hospital Ruber Internacional dispone un programa que permite operar la válvula mitral sin abrir el esternón
El Hospital Ruber Internacional dispone un programa que permite operar la válvula mitral sin abrir el esternón - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL
Infosalus
Publicado: lunes, 28 septiembre 2026 17:38

MADRID 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Ruber Internacional de Madrid ha puesto en marcha un programa de cirugía mínimamente invasiva que permite operar la válvula mitral sin abrir el esternón, procedimiento con el que se mejora la recuperación postoperatoria tras una pequeña incisión entre las costillas.

En concreto, el proceso, que tiene el objetivo de reducir el impacto quirúrgico sin renunciar a los principios de seguridad y eficacia de la cirugía convencional, se realiza mediante minitoracotomía y la técnica 'rib-sparing', que es un abordaje que permite acceder al corazón a través de una pequeña incisión lateral y sin necesidad de utilizar ningún separador intercostal.

"La diferencia fundamental para el paciente está en la forma en la que llegamos hasta el corazón", ha explicado el codirector del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Ruber Internacional, el doctor Luis Carlos Maroto Castellanos, junto al doctor José Enrique Rodríguez Hernández. En lugar de realizar una esternotomía, se accede a la válvula mitral a través de un pequeño espacio entre las costillas, "preservando tanto el esternón como la estructura costal", ha sostenido.

Mientras que en la cirugía cardiaca convencional, el acceso al corazón se realiza habitualmente mediante una esternotomía media, que consiste en realizar una incisión en la zona central del tórax y dividir longitudinalmente el esternón, la nueva técnica propone una incisión lateral en el tórax, intervención que se completa mediante pequeños puertos auxiliares por los que se introducen una óptica. Así, se proporciona la visión del campo quirúrgico y el instrumental especializado necesario para realizar el procedimiento.

MISMAS SEGURIDAD Y EFICACIA QUE EN LA CIRUGÍA CONVENCIONAL

"Que la incisión sea más pequeña no significa que la cirugía de la válvula sea menos segura o eficaz", ha asegurado, no obstante, el especialista, quien ha agregado que se modifica la vía de acceso "para intentar causar el menor impacto posible en la pared torácica, manteniendo los mismos objetivos". De hecho, evitar la apertura del esternón y el traumatismo sobre las costillas puede aportar ventajas durante el periodo posterior a la intervención, y es que en pacientes adecuadamente seleccionados, puede asociarse a una recuperación funcional más rápida, menor dolor relacionado con la herida, una menor afectación sobre el pulmón, menos riesgo de sangrado y un mejor resultado estético.

En este contexto, se añade que, además de la propia cicatriz, preservar el esternón y reducir el dolor pueden acelerar la recuperación y la reincorporación progresiva del paciente a su actividad cotidiana, y evita el uso de chalecos esternales. "Lo verdaderamente importante es reducir la agresión asociada al acceso quirúrgico y favorecer la recuperación del paciente siempre que podamos hacerlo con seguridad", ha subrayado, por su parte, el especialista de la Unidad de Cirugía Cardiaca del Adulto del centro, el doctor Manuel Carnero Alcázar.

De cualquier forma, la elección entre cirugía convencional y mínimamente invasiva debe realizarse de manera individualizada, teniendo en cuenta la enfermedad de la válvula mitral, la anatomía del paciente, la necesidad de realizar otros procedimientos cardiacos simultáneamente y su situación clínica general. "No se trata de utilizar una técnica mínimamente invasiva a cualquier precio", ha apuntado, tras lo que ha afirmado que "la prioridad sigue siendo realizar la intervención que ofrezca el mejor resultado para cada paciente".

"La cirugía mínimamente invasiva es, sobre todo, un trabajo de equipo", ha retomado Maroto Castellanos en relación con una técnica que requiere experiencia, tecnología específica y una estrecha coordinación entre diferentes profesionales, que son cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos, perfusionistas y enfermeras. "Para desarrollar estos programas no basta con incorporar nuevo instrumental, es necesario que todos los profesionales implicados conozcan el procedimiento y trabajen de forma coordinada antes, durante y después de la intervención", ha manifestado.

Contador

Contenido patrocinado