El Hospital La Luz emplea 'Affera' y 'Sphere-9' en ablación de fibrilación auricular y arritmias complejas - HOSPITAL UNIVERSITARIO LA LUZ
MADRID 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Arritmias del Hospital Universitario La Luz de Madrid ha incorporado la plataforma 'Affera' y el catéter 'Sphere-9' en ablación de fibrilación auricular y arritmias auriculares y ventriculares complejas, por lo que ha comenzado a realizar procedimientos con esta tecnología avanzada, convirtiéndose en uno de los pioneros en España en utilizarla.
De esta manera, el centro del grupo sanitario Quirónsalud ha adquirido estas herramientas, que permiten al especialista mapear el corazón y aplicar campos pulsados o radiofrecuencia con un mismo dispositivo durante la intervención. Ello debido a que cuando está indicada una ablación, el objetivo es actuar sobre las zonas del órgano implicadas en el origen o mantenimiento de la arritmia, para lo que los electrofisiólogos introducen unos catéteres hasta el corazón, habitualmente a través de una vena de la ingle, y localizan las áreas sobre las que es necesario intervenir realizando una ablación.
Tras indicar que algunas de las manifestaciones de la fibrilación auricular -la arritmia cardiaca más frecuente- son palpitaciones, sensación de que el corazón late de manera irregular, cansancio, falta de aire o mareos, desde el Hospital Universitario La Luz han señalado que en España, se estima que afecta a más de un millón de personas y su prevalencia aumenta considerablemente con la edad.
Con esta tecnología, "podemos realizar el mapeo del corazón y disponer de dos fuentes de energía diferentes en el mismo catéter para realizar la ablación", ha especificado el responsable de la Unidad de Arritmias y Electrofisiología de la Unidad Integral de Cardiología del centro, el doctor Juan Benezet, quien ha añadido que ello "aporta mayor seguridad y versatilidad para decidir cómo abordar cada zona durante el propio procedimiento y adaptar la estrategia a las características de cada paciente".
De manera tradicional, la ablación de la fibrilación auricular se ha realizado fundamentalmente mediante técnicas que utilizan calor, como la radiofrecuencia, o frío, como la crioablación, para generar lesiones controladas sobre el tejido cardiaco implicado en la arritmia. No obstante, en los últimos años se ha incorporado la ablación por campo pulsado (PFA, por sus siglas en inglés), que utiliza pulsos eléctricos de muy corta duración y alta intensidad para actuar sobre las células del tejido cardiaco seleccionado.
CAMBIO IMPORTANTE EN ELECTROFISIOLOGÍA
"El campo pulsado ha supuesto un cambio importante en electrofisiología porque nos permiten actuar de una forma muy selectiva sobre el tejido cardiaco", ha sostenido Benezet, al tiempo que ha declarado que "una de sus características de especial interés es precisamente su perfil de seguridad respecto a determinadas estructuras próximas al corazón".
En cuanto al catéter 'Sphere-9', se integran en un único dispositivo el mapeo electroanatómico y la capacidad de ablación mediante campo pulsado y/o radiofrecuencia, de manera que el electrofisiólogo puede elegir entre ambas fuentes de energía sin necesidad de sustituir el catéter durante determinadas fases del procedimiento. "En una ablación, no todas las zonas del corazón tienen necesariamente las mismas características ni requieren exactamente la misma estrategia", por lo que poder seleccionar la fuente de energía manteniendo el mismo sistema " permite individualizar más el procedimiento", ha agregado.
Tras ello, y una vez expuesto que la fibrilación auricular se produce cuando la actividad eléctrica de las aurículas -las cavidades superiores del corazón- se vuelve desorganizada y dejan de contraerse de manera coordinada, y señalado que está relacionada con un mayor riesgo de ictus e insuficiencia cardiaca, ha manifestado que "es importante valorar cada situación individualmente".
"El tratamiento depende de factores como la edad, los síntomas, el tiempo de evolución de la arritmia, otras enfermedades cardiovasculares y las características concretas de cada paciente", ha proseguido, señalando también que "puede incluir tratamiento farmacológico, medidas para reducir el riesgo de formación de trombos y, en pacientes seleccionados, procedimientos de ablación".