Embolización bariátrica, una técnica prometedora para tratar la obesidad

Publicado 03/04/2019 8:13:33CET
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HER HAKKI HASAN EROGLU'

   MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La embolización bariátrica, un nuevo tratamiento mínimamente invasivo para la obesidad produce pérdida de peso y reduce el apetito hasta por un año, según un nuevo estudio publicado en la revista 'Radiology'. La obesidad es una importante epidemia de salud pública que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo y añade enormes costos a la atención médica.

La limitada eficacia de la dieta en algunos pacientes ha impulsado el desarrollo de intervenciones quirúrgicas como el bypass gástrico, la gastrectomía en manga y las bandas gástricas. Aunque estos tratamientos son efectivos, también presentan riesgos, destacando la necesidad de opciones mínimamente invasivas y rentables.

   En los últimos años, ha surgido la embolización bariátrica como una de esas opciones. En el procedimiento, se introducen esferas microscópicas a través de un catéter en las arterias que suministran sangre al estómago. El bloqueo de las arterias con las perlas produce una reducción en el flujo sanguíneo, suficiente para suprimir la producción de hormonas que estimulan el hambre, pero no para causar daños en los tejidos.

   Investigadores del ensayo de embolización bariátrica de arterias para el tratamiento de la obesidad (BEAT Obesity, en inglés) evaluaron recientemente los efectos del procedimiento en 20 participantes con obesidad grave en el transcurso de un año. La embolización bariátrica se realizó con éxito para todos los participantes sin complicaciones mayores.

La pérdida de exceso de peso fue de 8,2 por ciento al mes, 11,5 por ciento a los tres meses, 12,8 por ciento a los seis meses y 11,5 por ciento a los 12 meses. Los pacientes mostraron una disminución del hambre y un incremento de la saciedad temprana, o la sensación de estar lleno al comer. También vieron signos alentadores de cambios metabólicos en los pacientes, con disminuciones en el colesterol total y aumentos en los niveles de lipoproteínas de alta densidad, el llamado "colesterol bueno".

MEJORAS EN LA CALIDAD DE VIDA DE LOS PACIENTES

   Las pruebas realizadas a los participantes mostraron que su calidad de vida mejoró en el año posterior al procedimiento. "Este es un gran paso adelante para este procedimiento al establecer la factibilidad temprana, la seguridad y la eficacia temprana --afirma el autor principal del estudio, Clifford R. Weiss, de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.--. Para todos nosotros es satisfactorio ver que algo que comenzó como una idea se desarrolló a lo largo de una década de investigación y luego llegó a un ensayo clínico inicial".

   El doctor Weiss contó con los coautores Aravind Arepally, anteriormente de Johns Hopkins y actualmente en 'Piedmont Healthcare' en Atlanta, y Aaron M. Fischman, del Hospital Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. También contó con veterinaria Dara L. Kraitchman, que tiene una maestría en derecho y es doctora en Medicina de Johns Hopkins, quien ayudó a dirigir los estudios en animales que precedieron al ensayo clínico.

   "Este es el resultado de la investigación colaborativa, de ciencia básica y traslacional paso a paso para llegar al punto en que podamos realizar un ensayo clínico de manera segura --señala Weiss--. Teníamos un equipo multidisciplinario, que incluía radiólogos intervencionistas, gastroenterólogos, dietistas, psicólogos, expertos en hormonas, cirujanos bariátricos y estadísticos, que lo examinaron desde todos los ángulos diferentes para asegurarnos de que estábamos investigando de una manera muy rigurosa y científica".

   Aunque los resultados de un año son alentadores, el doxtor Weiss enfatizó que aún quedan investigaciones importantes. El equipo ha estado siguiendo los cambios hormonales en los pacientes y se está preparando para publicar los resultados de ese estudio en breve. También pretenden analizar los resultados a más largo plazo y el posible impacto del efecto placebo.

   Aun así, si los resultados de un año son una indicación de que la embolización bariátrica tiene un futuro brillante como herramienta en un enfoque más personalizado para el tratamiento de la obesidad, una enfermedad que cada vez se entiende más diferente de un paciente a otro.

   "La realidad es que la obesidad en sí misma es una enfermedad individualizada que requiere tratamientos individualizados --dice Weiss--. Veo un día en el que habrá una clínica multidisciplinaria de obesidad donde seis o siete médicos diferentes se reúnen para tratar al paciente. Esto ya está sucediendo en algunos sitios, pero son raros y necesitan estar más extendidos, como centros multidisciplinarios de cáncer".