Eliminar las extrasístoles ventriculares frecuentes mediante la ablación reduce la mortalidad y la morbilidad

La evidencia de lesión cardiaca en personas "sanas" podría conducir a un tratamiento más efectivo
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Publicado 08/05/2019 13:22:48CET

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

Realizar una ablación a los pacientes que sufren extrasístoles ventriculares para eliminarlas se asocia a un menor riesgo de mortalidad cardíaca, necesidad de trasplante u hospitalización por insuficiencia cardíaca en el futuro, según un estudio internacional coordinado el doctor Antonio Berruezo, especialista en arritmias del Instituto del Corazón del Centro Médico Teknon, y que acaba de publicarse en la revista 'Europace'.

"Por primera vez hemos conseguido establecer una relación directa entre eliminar las extrasístoles ventriculares y la reducción de la mortalidad en cualquier tipo de insuficiencia cardíaca", explica el Berruezo, quien señala también como hasta hace poco se desconocía el papel de estas extrasístoles ventriculares en el deterioro de la fracción de eyección del corazón, o lo que es lo mismo, en la afectación de la fuerza con la que se contrae el músculo cardíaco.

Las extrasístoles - arritmias muy comunes y relativamente frecuentes -- no estaba claro que podían causar este deterioro de la insuficiencia cardíaca y muchas veces no se trataban, pensando que eran simplemente ruido de fondo. Los últimos estudios han demostrado que tienen un papel responsable de la insuficiencia cardíaca, cuando son muy frecuentes, y ahora con este último trabajo sabemos también de la importancia a largo plazo de su tratamiento en cualquier paciente con afectación del ventrículo izquierdo.

El nuevo estudio, llevado a cabo por su equipo, ha servido para analizar los resultados de la ablación en pacientes con insuficiencia cardíaca a largo plazo, buscando también las variables que pudieran servir para la predicción de futuros problemas en términos de mortalidad, necesidad de trasplante o ingresos por insuficiencia cardíaca. Para ello se analizó durante un periodo mínimo de al menos 2 años de forma prospectiva a 101 pacientes con disfunción sistólica del ventrículo izquierdo que fueron sometidos a ablación.

"La evolución durante este periodo también ha demostrado que es útil para poder predecir los resultados de la ablación en los pacientes a largo plazo. Una información que es potencialmente útil para realizar indicaciones más precisas a los pacientes y predecir de manera más realista los resultados a largo plazo después de la ablación", explica Berruezo.

También se puede observar que la técnica de la ablación obtiene unos mejores resultados en comparación con otras terapias para la insuficiencia cardíaca. La mejoría media en la fracción de eyección del ventrículo izquierdo después de la ablación cuando existen extrasístoles frecuentes es del 12 por ciento, por lo que es superior a la conseguida por la terapia con inhibidores de la enzima conversora de angiotensina y comparable a la obtenida con bloqueadores beta, ambos tratamientos farmacológicos de uso habitual en la insuficiencia cardíaca.

De este modo, las conclusiones servirán para ampliar de esta forma la población que se considera susceptible de mejorar con la ablación de las extrasístoles ventriculares. "Los resultados de la investigación sugieren una extensión de la indicación de ablación a toda la población con una fracción de eyección del ventrículo izquierdo reducida y una carga elevada de extrasístoles ventriculares, independientemente de la causa de la enfermedad o la probabilidad de normalizar la función cardíaca después del procedimiento", añade.

Así mismo, también parece que existe una relación directa entre la carga de extrasístoles ventriculares y los beneficios de la terapia. De esta forma, cuando se logra una reducción de al menos el 18% de la carga de extrasístoles se consigue mejorar en 10 puntos la fracción de eyección del ventrículo izquierdo y una mejor supervivencia libre de mortalidad cardíaca u hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca. Esto hace presuponer que los pacientes con una mayor carga de complejos ventriculares prematuros son los que más se podrían beneficiar de la ablación.

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