Dos médicos dan diagnósticos distintos: ¿Significa que uno se ha equivocado?

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Infosalus
Publicado: domingo, 13 septiembre 2026 9:34

   MADRID, 13 Sep. (EDIZIONES) -

   Dos médicos pueden llegar a diagnósticos diferentes sin que necesariamente uno de ellos haya cometido un error. La medicina combina la evidencia científica con el juicio clínico y, en determinadas circunstancias, una misma sintomatología puede admitir distintas interpretaciones, especialmente cuando la enfermedad está comenzando, los síntomas son inespecíficos, o la información disponible es limitada.

   Además, la evolución del paciente y la aparición de nuevas pruebas pueden cambiar el diagnóstico inicial. Pero, ¿cuándo esa variabilidad forma parte de la práctica médica y cuándo puede existir una actuación incorrecta? Juan Carlos Prados-Frutos es catedrático de Medicina Legal y Forense y director técnico de La Pericial y nos explica durante una entrevista en exculsiva para Infosalus por qué un diagnóstico diferente, o un mal resultado, no bastan para hablar de negligencia, y cuáles son los elementos que deben analizarse para determinar si la asistencia se ajustó al estándar de buena práctica médica exigible en cada caso.

   Así, en medicina no siempre existe una única respuesta. ¿Cómo es posible que dos médicos lleguen a diagnósticos distintos sin que ninguno de los dos se haya equivocado? ¿Qué factores influyen en esa variabilidad clínica?, le preguntamos a este especialista.

NO SIEMPRE HAY UNA SOLA RESPUESTA PARA EL MISMO CASO

   Reconoce que es una situación mucho más frecuente de lo que puede parecer y, por sí sola, "no significa que uno de los profesionales haya cometido un error". Tal y como asegura, "la medicina es una disciplina basada en la evidencia científica, pero también en el juicio clínico, y no siempre ofrece una única respuesta correcta ante un mismo caso".

   En muchas ocasiones, dice que distintos especialistas pueden plantear hipótesis diagnósticas diferentes, o adoptar estrategias terapéuticas igualmente válidas, especialmente cuando los síntomas son inespecíficos, la enfermedad se encuentra en una fase inicial, o la información clínica es limitada.

   Además, otro punto importante a tener en cuenta, según recalca, es que es habitual que un segundo médico disponga de datos de los que el primero carecía, como la evolución del paciente, el resultado de nuevas pruebas diagnósticas, o la aparición de síntomas que inicialmente no estaban presentes.

   Entre los factores que pueden explicar estas diferencias, según este catedrático de Medicina Legal y Forense, destacan:

   - La evolución natural de la enfermedad, que modifica los signos y síntomas con el paso del tiempo.

   - La presentación atípica de determinadas patologías.

   - La existencia de enfermedades asociadas que alteran la expresión clínica.

   - La interpretación clínica de las pruebas complementarias, que puede variar razonablemente entre especialistas sin que ello suponga una actuación incorrecta.

   "Lo verdaderamente importante no es que finalmente el diagnóstico fuese distinto, sino valorar si, con la información disponible en ese momento, la actuación del profesional fue acorde con la lex artis (el estándar de buena práctica médica exigible en cada caso)", asegura Juan Carlos Prados-Frutos.

DIFERENCIA ENTRE UNA COMPLICACIÓN O UNA NEGLIGENCIA MÉDICA

   A su vez, comentamos con este experto que en numerosas ocasiones los tratamientos no salen como se esperaba en un principio, o bien pueden aparecer complicaciones. ¿Significa esto que ha podido tener lugar un error médico o una negligencia médica? El director técnico de La Pericial sostiene que no, ya que un mal resultado, o la aparición de una complicación no permiten concluir, por sí solos, que haya existido una negligencia médica.

   "La medicina no es una ciencia exacta, y toda actuación sanitaria conlleva un grado de incertidumbre. Existen riesgos y complicaciones descritos en la literatura científica que pueden aparecer incluso cuando el profesional ha actuado correctamente y conforme a la lex artis ad hoc, es decir, de acuerdo con los conocimientos científicos y los medios disponibles en el momento de la asistencia", asegura este especialista.

   Por ello, según prosigue, no es posible determinar la existencia de una negligencia únicamente por el resultado obtenido: "Es imprescindible realizar un análisis individualizado de cada caso, valorando tanto la actuación del profesional como las circunstancias clínicas concretas del paciente".

   Aquí destaca que la diferencia entre una complicación y una negligencia radica, esencialmente, en estos criterios:

   - Complicación inherente: es un evento adverso conocido, previsible, y asociado al procedimiento realizado o a la evolución natural de la enfermedad; puede producirse incluso cuando la asistencia médica ha sido técnicamente correcta y se han seguido los protocolos y estándares asistenciales.

   - Negligencia o mala praxis: existe cuando el profesional sanitario se aparta de forma injustificada de la lex artis ad hoc -ya sea por acción u omisión-, y ese incumplimiento tiene una relación directa de causalidad con el daño sufrido por el paciente.

   "En definitiva, lo determinante no es que el tratamiento haya tenido un mal resultado, sino si la asistencia sanitaria se ajustó o no al estándar de actuación exigible en ese momento. Sólo cuando ese estándar se incumple y, dicho incumplimiento provoca un perjuicio, puede hablarse de negligencia médica", resalta Juan Carlos Prados-Frutos, catedrático de Medicina Legal y Forense.

   Recuerda, asimismo, que una evolución desfavorable no significa necesariamente que la asistencia sanitaria haya sido incorrecta: "Existen complicaciones que, aún siendo graves, forman parte de los riesgos inherentes a determinados procedimientos, y pueden aparecer incluso cuando el equipo médico ha actuado con la máxima diligencia. Ahora bien, cuando existen dudas razonables porque no se realizaron pruebas diagnósticas que estaban indicadas, no se dio respuesta a síntomas de alarma, se aprecia una falta de seguimiento clínico, o la información facilitada resulta insuficiente o contradictoria, es recomendable solicitar la historia clínica completa y recabar la valoración de un médico perito independiente", concluye.

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